El fuerte terremoto que sacudió a Panamá este viernes 9 de octubre ha dejado imágenes que evidencian la gran intensidad del movimiento telúrico que, hasta ahora, ha dejado afectados a cientos de ciudadanos en Panamá.
Y es que, en diversas publicaciones hechas por miles de usuarios en Panamá, al igual que en naciones como Colombia y Venezuela, ha quedado registro la fuerza con la que la tierra se movió.
Entre esos videos difundidos, justamente se encuentra el de una piscina infinita situada en la parte alta de un edificio, cuyo contenido se desbordó mientras se producía el temblor.
Las imágenes, muestran el momento en que el fuerte movimiento sísmico alteró la superficie del agua y provocó que esta sobrepasara los bordes de la piscina, ubicada a una considerable altura.
Cabe decir que, las piscinas infinitas se caracterizan por tener varios bordes diseñados para generar la ilusión visual de que el agua se extiende hasta el horizonte.
Y, por fortuna, al momento del terremoto que tuvo como magnitud 8.0, no había nadie haciendo uso de este espacio recreativo, pues la inercia del agua pudo haber ocasionado una emergencia.
El sismo ocurrió alrededor de las 12:56 p. m. del viernes y tuvo su epicentro en las inmediaciones de Pitaloza Arriba, en la provincia panameña de Herrera, cerca de la costa del Pacífico.
El movimiento fue reportado inicialmente con una magnitud de 8,0, cifra que posteriormente fue actualizada por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), posteriormente a 7.6, y finalmente fue fijada con exactitud en 7.7.
Hay que decir que, la sacudida se sintió en Ciudad de Panamá, donde algunas personas evacuaron edificios y viviendas como medida preventiva.
No obstante, se reportaron afectaciones en estructuras de otras zonas del país, mientras las autoridades adelantaban inspecciones para determinar el alcance de los daños.
Ahora bien, tras el sismo, el Instituto de Geociencias de Panamá informó que hasta el momento se han presentado más de 30 réplicas, aunque no todas han sido sentidas por los ciudadanos.
Sin embargo, dos de estas fueron sentidas con fuerza, provocando el pánico entre los ciudadanos. Una de ellas fue de magnitud 6,6 y se produjo a las 15:25 hora local, con epicentro en Río Grande.
Por ello, y como una medida para tratar de calmar a la población, el presidente panameño, José Raúl Mulino, pidió a medios de comunicación e instituciones que se hable “sobre los efectos llamando a la calma”.