El Policlínico Gemelli de Roma mantiene bajo su cuidado al papa León XIV, quien continúa su recuperación tras someterse a una cirugía para extirparle un adenocarcinoma pulmonar, un tipo de cáncer de pulmón, mientras el Vaticano informó que pasó una noche tranquila, se levantó y desayunó con normalidad este jueves 15 de octubre.
El pontífice, de 71 años, permanece hospitalizado después de que el pasado martes 13 de octubre fuera intervenido quirúrgicamente para retirar el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica de cirugía videoasistida, procedimiento que concluyó sin complicaciones.
“El Papa ha transcurrido bien la noche en el hospital, se ha levantado y ha desayunado”, informó la Sala de Prensa de la Santa Sede en una actualización sobre el estado de salud del pontífice.
Los reportes médicos más recientes señalan que la recuperación posoperatoria avanza dentro de los parámetros previstos, luego de que se le practicaran análisis de sangre y una radiografía de tórax para evaluar su evolución después de la intervención.
“Dentro de los límites normales para el tipo de intervención realizada”, fue el resultado reportado por la Santa Sede al referirse a los análisis y controles médicos efectuados al papa.
Durante la jornada de este miércoles, León XIV comenzó a caminar por su habitación, retomó su alimentación habitual e inició ejercicios de fisioterapia respiratoria, actividades que hacen parte de su proceso de recuperación tras la cirugía.
Además, el pontífice concelebró una misa en una sala habilitada para este propósito en la décima planta del hospital, donde permanece ingresado mientras continúa bajo observación médica.
La previsión del Vaticano es que el jefe de la Iglesia católica permanezca internado aproximadamente una semana, aunque el tiempo de hospitalización dependerá de su evolución clínica durante los próximos días.
Por esta razón, la Santa Sede canceló sus audiencias y compromisos públicos hasta el próximo 20 de octubre, mientras el equipo médico continúa evaluando su estado de salud y los resultados de las pruebas posteriores a la intervención.
Uno de los aspectos que todavía está pendiente corresponde al análisis molecular de los tejidos extraídos durante la cirugía y de los ganglios linfáticos examinados, cuyos resultados permitirán determinar si el pontífice necesita recibir tratamientos adicionales.
Por ahora, los partes médicos no han anunciado la necesidad de iniciar nuevas terapias, por lo que la evolución clínica y los resultados de estos estudios serán determinantes para establecer los siguientes pasos en su recuperación.
La Santa Sede mantiene el seguimiento a la evolución del pontífice y comunicará nuevas actualizaciones si se presentan cambios relevantes en su estado de salud.