Ha transcurrido un mes desde que dos terremotos sacudieron el norte de Venezuela y provocaron una de las peores tragedias recientes del país. Aunque la emergencia del 24 de junio dejó atrás las labores de rescate, para cientos de familias la pesadilla continúa: muchas siguen buscando a sus seres queridos o esperando respuestas sobre el destino de quienes murieron durante el desastre.
Las imágenes captadas por drones muestran el contraste entre las primeras horas posteriores a los sismos y el estado actual de las zonas afectadas. Donde antes predominaban montañas de escombros y edificios colapsados, hoy avanzan lentamente las labores de limpieza y reconstrucción. Sin embargo, en varios sectores continúan las tareas de remoción, mientras familiares y voluntarios insisten en recuperar los cuerpos de las víctimas antes de que las demoliciones avancen.
“Es un proceso muy fuerte, muy doloroso, porque es la tierra que nos vio nacer y está el dolor. El dolor, a pesar de un mes, todavía está aquí”, afirmó Daysinara Rondón, sobreviviente del terremoto.
Entre quienes aún esperan respuestas está Kelly Mora, quien perdió a su madre, a su hermana y a su sobrina de seis años.
Aunque el cuerpo de su madre fue recuperado inicialmente, asegura que posteriormente perdió su rastro y hasta hoy desconoce qué ocurrió con sus restos.
“Hasta el momento no saben qué hicieron con esos cadáveres, si fueron enterrados. En ese momento me dirigí al SAIME (…) salió un código. Cuando fuimos a verificar ese código, era un masculino con los datos de ella. Y quedé igual porque hasta el sol de hoy no la he logrado conseguir”, relató.
El balance de la tragedia supera las 5.300 personas fallecidas, mientras miles de personas permanecen desplazadas y continúan necesitando ayuda humanitaria. Organismos internacionales han advertido que la recuperación será un proceso de largo plazo debido a la magnitud de los daños en viviendas, hospitales, escuelas e infraestructura básica. El Banco Mundial estimó las pérdidas económicas en cerca de 19.600 millones de dólares.
En medio de la incertidumbre, las autoridades venezolanas también tuvieron que desmentir versiones difundidas en redes sociales sobre supuestos nuevos rescates de personas con vida en el estado La Guaira, la zona más golpeada por el doble terremoto. Protección Civil aseguró que esa información era falsa y pidió a la ciudadanía acudir únicamente a los canales oficiales.
Pese a que la etapa de búsqueda y rescate concluyó, numerosos familiares continúan acercándose diariamente a las zonas afectadas con la esperanza de encontrar a sus seres queridos. Para muchos de ellos, el duelo sigue suspendido por la falta de respuestas y la imposibilidad de darles una despedida.