Una gigantesca explosión en una fábrica de fuegos artificiales en el centro de China causó la muerte de al menos 26 personas y más de 60 heridos, informaron este martes 5 de mayo las autoridades del país asiático.
El balance inicial era de 21 muertos. El estallido se produjo alrededor de las 4 de la tarde (hora china) del lunes 4 de mayo en la empresa Liuyang Huasheng Fireworks Manufacturing and Display Company, en Liuyang, provincia de Hunan, reportó la cadena estatal CCTV.
Videos difundidos el lunes en redes sociales mostraban explosiones continuas acompañadas de una enorme nube de humo que se elevaba en el aire en una zona rural rodeada de montañas.
Las imágenes tomadas por un dron de la CCTV un día después dejan ver escombros calcinados donde antes se alzaban los edificios, mientras los equipos de rescate y las excavadoras buscaban posibles víctimas.
“Estamos profundamente entristecidos y consumidos por el remordimiento”, afirmó Chen Bozhang, el alcalde de Changsha, la localidad de la que depende Liuyang.
El gobierno chino envió expertos para dirigir las labores de rescate, mientras que más de 480 socorristas fueron enviados al lugar para realizar operaciones de búsqueda, informó la CCTV. Se estableció además una zona de control de tres kilómetros alrededor del lugar y se evacuaron a las personas cercanas.
La policía detuvo a los gerentes de la empresa mientras continúan las investigaciones sobre la causa del accidente, dijo la CCTV.
El presidente chino, Xi Jinping, pidió “esfuerzos sin descanso” para atender a los heridos y buscar desaparecidos, informó la agencia estatal de noticias Xinhua.
Liuyang es un importante centro de pirotecnia, que produce alrededor del 60 % de los fuegos artificiales que se venden en China y el 70 % de los que se exportan.
En una conferencia de prensa, los encargados del rescate informaron que en la operación participaron más de 1.500 integrantes de los cuerpos de bomberos, atención de emergencias, seguridad y salud.
También indicaron que las tareas de rastreo se encuentran casi finalizadas y señalaron que las mediciones sobre la calidad del aire y del agua en el área arrojan parámetros dentro de la normalidad.
El hecho se suma a otros episodios recientes en el sector pirotécnico del país. En febrero, una explosión en una tienda de fuegos artificiales dejó doce víctimas mortales en la provincia de Hubei, mientras que otro incidente similar cobró la vida de ocho personas en Jiangsu, en el centro de China.