Una serie de desastres naturales ha dejado un saldo devastador en Afganistán durante la última semana, donde lluvias torrenciales y un terremoto han provocado la muerte de al menos 69 personas, además de decenas de heridos y miles de damnificados en distintas regiones del país.
De acuerdo con información oficial del gobierno talibán, las fuertes precipitaciones registradas en los últimos días han causado la muerte de 61 personas y han dejado al menos 116 heridos. Además, cuatro personas continúan desaparecidas, mientras avanzan las labores de búsqueda y rescate en las zonas más afectadas.
El portavoz Zabihullah Mujahid informó que las lluvias han generado emergencias en múltiples provincias, con impactos significativos tanto en áreas urbanas como rurales. Las inundaciones repentinas han sido uno de los principales factores de riesgo para las comunidades.
Más allá del impacto humano, las autoridades reportaron graves daños en la infraestructura. Al menos 2.448 viviendas han quedado total o parcialmente destruidas, lo que ha dejado a miles de familias sin un lugar donde vivir, incrementando la necesidad de asistencia humanitaria.
El sector agrícola también enfrenta una situación crítica. Según los datos oficiales, más de 5.300 hectáreas de cultivos resultaron afectadas por las lluvias, lo que pone en riesgo la seguridad alimentaria de comunidades que dependen directamente de estas actividades para su sustento.
A esto se suma la pérdida de al menos 1.045 cabezas de ganado, lo que agrava aún más las dificultades económicas de los agricultores, especialmente en regiones donde la ganadería representa una fuente clave de ingresos.
En medio de este panorama, un terremoto de magnitud 5,8 sacudió el noreste de Afganistán la noche del viernes, intensificando la emergencia. El sismo, con epicentro en la cordillera del Hindu Kush, se sintió en Kabul y en varias provincias del norte y este del país.
Las autoridades confirmaron que al menos ocho personas murieron tras el colapso de una vivienda en las afueras de la capital. Todas las víctimas pertenecían a una misma familia, mientras que un menor resultó herido. Este nuevo evento elevó la preocupación por la capacidad de respuesta ante múltiples emergencias simultáneas.
El movimiento telúrico también fue percibido en varias ciudades de Pakistán, aunque en ese país no se reportaron víctimas ni daños significativos. Sin embargo, en Afganistán, las condiciones de vulnerabilidad estructural incrementan el riesgo ante este tipo de fenómenos.
El Ministerio de Salud indicó que los hospitales fueron puestos en alerta máxima para atender posibles heridos, mientras que equipos de emergencia continúan evaluando daños en zonas remotas donde la información suele tardar en llegar.