Un terremoto de magnitud preliminar de 5,7 estremeció durante la madrugada de este domingo el centro de Japón y dejó más de 20 personas heridas en las prefecturas de Aichi y Shizuoka.
El movimiento telúrico obligó a suspender temporalmente la circulación ferroviaria mientras las autoridades adelantaban inspecciones en la infraestructura y verificaban posibles afectaciones en los servicios de transporte y las instalaciones energéticas.
Todo ocurrió aproximadamente a la 1:00 a. m., hora local, según los registros de la Agencia Meteorológica de Japón. El epicentro fue localizado en el oeste de la prefectura de Shizuoka, a una profundidad cercana a los 40 kilómetros.
Así se vivió el sismo
La fuerza del terremoto se sintió en diferentes localidades de la región central del país. Las prefecturas de Shizuoka, Aichi, Nagano y Gifu registraron niveles superiores a 5 en la escala sísmica japonesa, que permite medir los efectos de los movimientos telúricos sobre las personas, las edificaciones y los objetos.
La intensidad alcanzada en estas zonas representó un riesgo para quienes se encontraban en sus viviendas y otros espacios cerrados. En los lugares donde se registraron los niveles más altos, las sacudidas podían dificultar que las personas permanecieran de pie o caminaran sin sujetarse de algún elemento.
Asimismo, los muebles y objetos que no estuvieran asegurados podían desplazarse, perder estabilidad y caer, aumentando la posibilidad de accidentes dentro de las viviendas.
Entre las zonas afectadas, la prefectura de Aichi concentró una parte importante de los reportes de personas lesionadas. De acuerdo con información difundida por la agencia Kyodo News, al menos 20 personas sufrieron heridas en ese territorio como consecuencia del terremoto.
De ese grupo, 12 personas cayeron al suelo debido a la intensidad de las sacudidas y tuvieron que recibir atención médica en centros asistenciales.
Las autoridades también pusieron en marcha revisiones para establecer si las estructuras y otros componentes de la infraestructura presentaban daños que pudieran representar algún peligro.
Medidas tras la emergencia
El terremoto también provocó alteraciones en el transporte ferroviario. Como medida preventiva, las autoridades ordenaron detener temporalmente la circulación de trenes para permitir que los equipos técnicos revisaran las condiciones de las vías y descartaran posibles daños que comprometieran la seguridad de los pasajeros.
La interrupción se mantuvo mientras avanzaban las verificaciones. Una vez terminadas las primeras inspecciones, el servicio comenzó a restablecerse de manera progresiva.
Sin embargo, la reanudación de las operaciones no significó que la movilidad regresara inmediatamente a la normalidad, pues todavía se presentaban algunas demoras en los recorridos.
La suspensión respondió a los protocolos de seguridad aplicados después del movimiento telúrico, especialmente ante la necesidad de comprobar que las instalaciones ferroviarias pudieran continuar operando sin exponer a los usuarios.
Otro de los puntos incluidos en las inspecciones posteriores al terremoto fueron los complejos energéticos de la región. Entre ellos se encuentra la central nuclear de Hamaoka, ubicada en la prefectura de Shizuoka.
De acuerdo con los primeros resultados de las verificaciones, en esta instalación no se identificaron anomalías relacionadas con el movimiento telúrico.
Aunque las revisiones permitieron descartar alteraciones en algunas instalaciones, las autoridades mantuvieron las labores de inspección para establecer si el terremoto había ocasionado daños en otros puntos.