La Comisión Especial de Ética del Senado de Estados Unidos informó que desestimó la denuncia presentada por la representante del Partido Republicano Anna Paulina Luna, en la cual señalaba presuntas irregularidades del senador del Partido Demócrata Ruben Gallego en relación con la financiación de campañas políticas y supuesta conducta sexual inapropiada.
A través de un documento, la entidad explicó que, en respuesta a la solicitud de investigación, la Comisión remitió estas acusaciones y solicitó información adicional el 17 de abril y el 15 de mayo de 2026, lo cual no arrojó pruebas que demostraran violaciones a la legislación federal.
“Tras la investigación llevada a cabo, la Comisión no ha encontrado pruebas de que sus acciones infringieran la legislación federal, el Reglamento del Senado o las normas de conducta pertinentes”, se lee en la misiva.
Seguido, el órgano legislativo detalló que, como parte del proceso, revisó las declaraciones realizadas por las personas identificadas en la denuncia; los informes de la Comisión Electoral Federal; el informe de gastos del secretario del Senado correspondiente a 2025; los informes de gastos del secretario de la Cámara de los Representantes; los informes de la Cámara de Representantes sobre viajes patrocinados de forma privada; y la información que facilitó el senador en sus respuestas a las solicitudes de la Comisión.
En la comunicación oficial, la Comisión también destacó que, una vez el caso estuvo en el centro de atención, se contactó con la funcionaria denunciante.
“La Comisión también tomó nota de que se puso en contacto con ella de inmediato tras las noticias aparecidas en los medios de comunicación sobre las acusaciones y agradeció su plena cooperación con la Comisión a lo largo de toda la investigación”, señaló la Comisión.
Tras evaluar el material recopilado, la entidad determinó que no existían evidencias suficientes para sustentar las acusaciones, por lo que decidió archivar el caso.
No obstante, el ente precisó que conserva “la facultad de volver a examinar este asunto en caso de que se le den a conocer nuevos hechos”.
“La Comisión tiene encomendada la difícil tarea de garantizar que todos los senadores respeten las normas institucionales del Senado de los Estados Unidos. Se trata de una responsabilidad que es a la vez más amplia y distinta de la mera aplicación de las prohibiciones expresas codificadas en la legislación federal y en el Reglamento del Senado”, concluye el comunicado.
Una vez se dio a conocer la noticia, la representante Anna Paulina Luna declaró en redes sociales que “la ética del Senado y la ética de la Cámara ambas necesitan reformas”.