El panorama del periodismo en el continente americano enfrenta una de sus etapas más críticas debido a la adopción de tácticas de confrontación directa. Durante una reciente visita a Guatemala, el director general de Reporteros Sin Fronteras (RSF), Thibaut Bruttin, advirtió sobre la preocupante vigencia de un modelo político que utiliza la hostilidad hacia los medios como estrategia de poder.

Según el directivo, este “enfoque” se ha convertido en una hoja de ruta para diversos líderes de la región que buscan deslegitimar la labor informativa.

El director general de Reporteros Sin Fronteras (RSF), Thibaut Bruttin. | Foto: X: Thibaut Bruttin

La organización señala que este comportamiento no es un fenómeno aislado, sino una tendencia que se expande bajo la influencia del estilo político de Donald Trump. Bruttin sostiene que el exmandatario estadounidense ha inspirado a figuras como Nayib Bukele en El Salvador y Javier Milei en Argentina.

En estos casos, la estigmatización y los ataques sistemáticos contra periodistas críticos no son obstáculos para alcanzar la popularidad, sino herramientas que estos líderes utilizan para consolidar su base electoral.

La idea de que un candidato puede ser elegido precisamente por agredir verbalmente a los comunicadores está ganando terreno. El director de RSF mencionó que en países como Chile, el presidente ultraderechista José Antonio Kast también parece alinearse con estos métodos.

Para la organización, el peligro reside en que este “manual” intenta que la ciudadanía se aparte de los medios tradicionales, sustituyendo los hechos comprobables por opiniones sesgadas que erosionan el derecho a la información.

Este deterioro democrático tiene consecuencias materiales y humanas inmediatas. América Latina sigue siendo una de las zonas más peligrosas para ejercer el oficio, con niveles de violencia criminal alarmantes en naciones como México y Ecuador. Sin embargo, Bruttin destaca que el daño no siempre se mide en vidas perdidas, sino en el fin del ejercicio profesional.

“A veces lo que muere es el periodismo, no los periodistas”, sentenció el directivo al analizar el cierre de espacios democráticos.

Este deterioro democrático tiene consecuencias materiales y humanas inmediatas, advierte Reporteros Sin Fronteras. | Foto: AFP or licensors

El autoritarismo ha provocado un desplazamiento masivo de profesionales de la comunicación hacia el extranjero. En Nicaragua, se estima que más de 200 periodistas han tenido que abandonar el país, refugiándose principalmente en Costa Rica para evitar represalias del gobierno.

Situaciones similares se replican en Honduras y Guatemala, donde el temor a procesos judiciales amañados ha forzado a muchos reporteros a buscar asilo para continuar con su labor desde el exterior.

RSF enfatiza que los periodistas exiliados no deben ser tratados como migrantes convencionales, ya que su prioridad es reanudar su trabajo informativo lo antes posible. La organización aboga por brindarles asistencia en la obtención de visados y asegurar su protección frente a la represión transnacional.