La tensión entre Estados Unidos e Irán alcanzó un nuevo punto crítico luego de que el mandatario estadounidense afirmara que Teherán debe “llamar a un acuerdo” o permitir la apertura del estrecho de Ormuz en un plazo máximo de 48 horas, advirtiendo consecuencias extremas en caso de incumplimiento.
Este pronunciamiento se da en medio de la disputa militar, en la que las acciones recientes han evidenciado un deterioro acelerado del escenario de seguridad en la región.
Pese a ello, Trump sostuvo que los incidentes armados no afectarán el rumbo de las conversaciones. “No, en absoluto. No, es la guerra. Estamos en guerra”, afirmó en una entrevista telefónica.
“¿Recuerdan cuando le di a Irán diez días para que llegara a un acuerdo o abriera el estrecho de Ormuz? El tiempo se acaba: 48 horas antes de que el infierno se apodere de ellos. ¡Gloria a Dios!“, afirmó en su red social.
Los últimos reportes
Durante la jornada del viernes se registraron múltiples incidentes que reflejan la intensidad del conflicto. Fuerzas iraníes derribaron un caza F-15 estadounidense, lo que activó una operación de búsqueda y rescate.
Referente a los afectados, uno de los tripulantes fue recuperado con vida, mientras continúa la búsqueda del segundo, cuya situación no ha sido confirmada.
Mientras tanto, dos helicópteros UH-60 Blackhawk que participaban en el rescate fueron alcanzados por fuego iraní. Aunque los impactos no dejaron víctimas, las autoridades alertan sobre el alto riesgo de las operaciones en curso.
Casi de forma simultánea, un avión de ataque A-10 Warthog se estrelló cerca del estrecho de Ormuz. Según información disponible, el piloto logró eyectarse tras ingresar al espacio aéreo de Kuwait y fue posteriormente rescatado en condiciones estables.
Grandes pérdidas en medio del conflicto
Y es que el derribo del F-15 dentro de territorio iraní representa un cambio significativo en la operación denominada “Furia Épica”, impulsada por la administración estadounidense en coordinación con Israel.
Este hecho constituye el primer derribo confirmado de un caza estadounidense desde el inicio de la guerra, que ya se acerca a su quinta semana.
Hay que mencionar que días antes, el presidente Trump había anticipado ataques “con dureza” contra Irán en un plazo de dos a tres semanas, sin detallar las fases finales de la ofensiva ni el futuro del estratégico estrecho de Ormuz.
El conflicto ha generado consecuencias significativas en territorio iraní. De acuerdo con reportes oficiales, más de 2.000 personas han muerto, incluyendo altos mandos del Estado y de las fuerzas de seguridad.
Entre las víctimas se encuentran el líder supremo Ali Khamenei, el funcionario Alí Larijani, así como los ministros Aziz Nasirzadé y Esmaeil Jatib.