El papa León XIV lanzó este lunes 25 de mayo su primera encíclica, un documento en el que expresó preocupación por el avance de la inteligencia artificial, cuestionó el concepto de “guerra justa” y alertó sobre los efectos de la deshumanización en la sociedad contemporánea.
El texto, titulado Magnifica Humanitas, tiene 130 páginas y aborda temas relacionados con la ética tecnológica, el medioambiente, los conflictos armados y las condiciones laborales vinculadas a la extracción de minerales utilizados en la industria digital.
Las encíclicas son documentos dirigidos a los fieles católicos y suelen fijar la postura oficial de la Iglesia frente a asuntos sociales, políticos, morales o teológicos. En esta ocasión, el pontífice presentó personalmente el documento junto a especialistas en inteligencia artificial, entre ellos uno de los fundadores de la compañía Antrophic.
En el texto, el Papa sostiene que “no podemos considerar a la IA como moralmente neutra” y plantea la necesidad de “desarmar” esta tecnología para evitar “el dominio sobre lo humano”.
Además, cuestiona el poder que tienen las grandes plataformas tecnológicas sobre los datos y la infraestructura digital. Según advierte, ese control “no es prerrogativa de los estados, sino de grandes actores económicos y tecnológicos que, de hecho, determinan las condiciones de acceso”.
La encíclica también hace referencia al impacto ambiental de la inteligencia artificial y a las condiciones laborales en algunas regiones donde se extraen minerales esenciales para la fabricación de dispositivos tecnológicos. El Sumo Pontífice denuncia que adolescentes y niños trabajan “en condiciones peligrosas” en actividades relacionadas con la obtención de tierras raras.
“Cuerpos marcados, mutilados, desgastados para que el flujo de cálculos no se interrumpa”, señala el documento al describir las consecuencias humanas detrás del desarrollo tecnológico.
El Papa también pidió perdón por el retraso histórico de la Iglesia católica en condenar la esclavitud. Desde su elección hace un año, León XIV ha insistido en los riesgos asociados al uso de la inteligencia artificial, especialmente en el ámbito militar. En la encíclica afirma que “ningún algoritmo puede hacer que la guerra sea moralmente aceptable”.
Sin mencionar directamente gobiernos o líderes políticos, el pontífice reiteró la necesidad de “superar la teoría de la ‘guerra justa’” y lamentó que la humanidad esté normalizando la violencia como herramienta de política internacional.
El documento también retoma discusiones impulsadas por el Vaticano sobre ética digital. En 2020, la Santa Sede promovió el llamado de Roma para una ética de la inteligencia artificial, una iniciativa desarrollada junto a empresas tecnológicas y centros académicos para promover sistemas respetuosos con la dignidad humana.