Durante un encuentro con sacerdotes romanos, el Papa León XIV se refirió a problemáticas que enfrenta la evangelización en el mundo contemporáneo como el acompañamiento espiritual de los jóvenes ante el impacto de las nuevas tecnologías, abogando por la tarea pastoral en las comunidades como una forma de combatir la superficialidad en el ejercicio religioso.
El Papa se reunió con todo el clero de la diócesis de Roma, el pasado 19 de febrero, en el Aula Paulo VI, según informó Vatican News, medio oficial del papado. Allí dio declaraciones que abrieron el debate sobre las relaciones de tecnología y fe.
Sobre la relación con los jóvenes, el sumo pontífice de la iglesia Católica, manifestó que “acompañarlo también significa conocer su realidad, estar cerca en ese sentido, acompañarlos, pero no ser solo uno más entre los jóvenes. También esto es importante: el testimonio del sacerdote”.
Subrayó que deben buscar que las nuevas generaciones entablen amistad con Cristo, “ser amigo de Jesús podrá realmente llenar su vida. Pero esto significa que el sacerdote mismo vive una vida de amistad con Jesús, para ofrecer no solo un ejemplo sino una experiencia de vida que podría cambiar la vida de los jóvenes”, según declaraciones recogidas por el medio vaticano.
Señaló la soledad que genera la cultura digital en las ahora vive inmersa la sociedad. “Con el famoso smartphone viven solos aunque digan: ‘Mi amigo está aquí’, pero no hay contacto humano… Hay que buscar cómo ofrecer otro tipo de experiencia de amistad, de compartir y, poco a poco, de comunión”, dijo.
Crítica al uso de IA en las tareas religiosas
Como parte de su análisis de la evangelización en las nuevas generaciones, el pontífice exhortó a los sacerdotes para mantener la preponderancia del factor humano y espiritual en sus labores.
“Resistan a la tentación de preparar las homilías con la inteligencia artificial… Para hacer una verdadera homilía, que es compartir la fe, la IA nunca llegará a poder compartir la fe”, enfatizó.
León XIV aseguró que “al igual que todos los músculos del cuerpo, si no los utilizamos, si no los movemos, mueren, el cerebro necesita ser utilizado, por lo que también nuestra inteligencia debe ejercitarse un poco para no perder esta capacidad”.
Insistió en la vida espiritual es un proceso interno y la vía auténtica para Dios, “parte de la respuesta es la importancia de una vida de oración, el tiempo de estar con el Señor, llevando una vida auténticamente arraigada en Él podemos ofrecer algo que no es nuestro”.