Inició nuevamente el año, y como es costumbre la iglesia católica lo recibe con una homilía papal para bendecir a los feligreses en un nuevo ciclo que, en esta ocasión coincide con la 59 Jornada Mundial de la Paz.

La misa, que transcurrió con normalidad en Roma, dejó varios mensajes por parte del nuevo papa León XIV, quien saludó este jueves a unas 40.000 personas congregadas en la Plaza de San Pedro en el primer día de 2026.

Allí, el sumo pontífice dirigió sus “sentidos deseos de paz y de todo bien”, al mundo, a quiénes recalcó que esa paz “es desarmada y desarmante, viene de Dios y es un don de su amor incondicional, confiado a nuestra responsabilidad”.

Papa León XIV dirigiéndose a los peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro durante la apertura de la Misa del Jubileo de la Juventud en el Vaticano. | Foto: AFP or licensors

Más adelante, el Papa invitó a sus fieles, y en general a la humanidad, a construir un año de paz, “desarmando el corazón y absteniéndose de toda forma de violencia”.

También reconoció que muchas personas y organizaciones en todo el mundo desde ya se dedican a poner fin a la violencia, dando vida a innumerables iniciativas para edificar la paz.

“Esto para enseñarnos que el mundo no se salva afilando las espadas, juzgando, oprimiendo o eliminando a los hermanos, sino más bien esforzándose incansablemente por comprender, perdonar, liberar y acoger a todos, sin cálculos y sin miedo”, destacó en su homilía.

Cabe decir que, el sumo pontífice, vive por primera vez, el inicio de año como Papa, pues fue elegido en mayo de 2025, luego de la muerte del Papa Francisco, uno de los máximos líderes de la iglesia católica, quien dejó una huella imborrable a las generaciones actuales por su pensamiento y sabiduría.

La gente asistió masivamente a la misa celebrada por el Papa León XIV en el primer día del nuevo año 2026. | Foto: AFP or licensors

“Es hermoso pensar así el año que comienza: como un camino abierto, por descubrir, en el que aventurarnos, por gracia, libres y portadores de libertad, perdonados y dispensadores de perdón”, aseguró el pontífice ante los miles de fieles que le escuchaban en el templo vaticano.

Y más adelante aseguró, “Que este sea nuestro compromiso, nuestro propósito para los meses venideros y para toda nuestra vida cristiana”, destacó.

Así, y con motivo del 800 aniversario de la muerte de san Francisco de Asís, el papa León XIV concluyó su saludo del Ángelus con una bendición tomada del padre de la Orden Franciscana.

“El Señor te bendiga y te guarde; haga brillar su rostro sobre ti y te conceda su gracia; vuelva su mirada hacia ti y te conceda la paz”.