Un hecho que ha causado profunda conmoción mantiene en alerta a las autoridades judiciales del estado de Pensilvania, en Estados Unidos, luego de que un niño de apenas 11 años fuera señalado de haber disparado contra su propio padre tras una discusión relacionada con un videojuego.

El caso se registró en la localidad de Duncannon Borough, en el condado de Perry, y actualmente es objeto de una exhaustiva investigación por parte de las autoridades.

De acuerdo con la información contenida en documentos judiciales, el episodio ocurrió el pasado martes 13 de enero, fecha que coincidía con el cumpleaños del menor. La víctima fue identificada como Douglas Dietz, quien se encontraba durmiendo en el interior de su vivienda cuando recibió el impacto de bala.

El niño reconoció haber accionado el arma de fuego, y en su declaración explicó que se encontraba muy enojado luego de que su padre le quitara su consola Nintendo Switch y le ordenara irse a dormir. | Foto: AFP or licensors

El hecho fue descubierto por la esposa del fallecido, Jillian Dietz, quien relató a los investigadores que se despertó abruptamente tras escuchar una fuerte detonación y percibir un intenso olor a pólvora dentro de la casa.

Según su testimonio, al dirigirse al dormitorio encontró a su esposo gravemente herido. En medio de la confusión y el pánico, el niño ingresó a la habitación gritando que su padre estaba muerto.

Minutos después, agentes de policía llegaron al lugar y aseguraron la escena. De acuerdo con los reportes oficiales, los uniformados escucharon al menor decirle directamente a su madre: “Maté a papá”.

Posteriormente, durante la entrevista con los investigadores, el niño reconoció haber accionado el arma de fuego. En su declaración explicó que se encontraba muy enojado luego de que su padre le quitara su consola Nintendo Switch y le ordenara irse a dormir.

El niño fue imputado por homicidio criminal y quedó bajo custodia sin derecho a fianza, una medida poco común que refleja la gravedad del caso, pese a la corta edad del acusado. | Foto: Jakub Porzycki/NurPhoto

Según su versión, en medio de la ira decidió buscar la llave de una caja fuerte, creyendo que allí se encontraba el videojuego. Sin embargo, al abrirla encontró un revólver.

El expediente judicial detalla que el menor cargó el arma, se dirigió al dormitorio donde su padre descansaba y disparó mientras este dormía. Tras el hecho, las autoridades procedieron a su detención.

El niño fue imputado por homicidio criminal y quedó bajo custodia sin derecho a fianza, una medida poco común que refleja la gravedad del caso, pese a la corta edad del acusado.

La audiencia preliminar fue programada para el próximo 22 de enero. Hasta entonces, las autoridades continúan recopilando pruebas y testimonios para esclarecer completamente lo sucedido y determinar las responsabilidades legales correspondientes.

Adicionalmente, los documentos policiales señalan que el niño presentaba un hematoma grande sobre el ojo izquierdo y un corte visible en el labio inferior al momento de ser entrevistado por los agentes. Ante esta situación, se abrió una línea de investigación paralela para establecer si el menor pudo haber sido víctima de malos tratos antes del incidente.