La ciudad autónoma española de Ceuta registró este jueves la mayor llegada de migrantes desde la crisis diplomática de 2021 entre España y Marruecos, luego de que cientos de personas cruzaran la frontera desde territorio marroquí en cuestión de horas.
Imágenes difundidas durante la jornada muestran a numerosos migrantes ingresando al enclave español en el norte de África. Muchos de ellos alcanzaron territorio español tras rodear a nado el espigón que separa ambos países, mientras otros cruzaron por distintos puntos de la frontera. Algunos, incluso, relatan medios españoles, lo hicieron nadando.
Según información recopilada por la agencia Viory, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, informó que entre 1.500 y 2.000 migrantes ingresaron a la ciudad en pocas horas y solicitó al Gobierno de España declarar una emergencia nacional para hacer frente a la situación.
Sin embargo, el Ministerio del Interior español rechazó esa petición al señalar que los flujos migratorios no están contemplados dentro de la legislación de protección civil que regula las declaraciones de emergencia nacional. A pesar de ello, la cartera anunció el despliegue de recursos adicionales para reforzar la respuesta de las autoridades en Ceuta.
La llegada masiva de personas ha provocado que los centros de acogida de la ciudad superen su capacidad mientras las autoridades realizan el proceso de identificación y atención de los recién llegados.
Por su parte, Marruecos atribuyó el incremento de los cruces irregulares a la actuación de redes criminales dedicadas al tráfico de personas. Las autoridades marroquíes negaron haber facilitado la migración irregular y aseguraron que la cooperación con España en materia migratoria continúa siendo “ejemplar”.
La nueva oleada representa el mayor flujo migratorio hacia Ceuta desde mayo de 2021, cuando alrededor de 10.000 migrantes ingresaron al enclave en medio de una crisis diplomática entre Madrid y Rabat que generó fuertes tensiones entre ambos gobiernos.
En aquella ocasión, la llegada masiva de personas convirtió a Ceuta en el centro de la atención internacional y obligó a España a desplegar un amplio operativo para controlar la frontera y atender la emergencia humanitaria derivada del ingreso de miles de migrantes.
El nuevo episodio vuelve a poner presión sobre las capacidades de respuesta de Ceuta, cuyos centros de recepción ya reportan una ocupación superior a la prevista debido al elevado número de personas que han llegado durante las últimas horas.
Mientras continúan las labores de atención y registro de los migrantes, las autoridades españolas mantienen el refuerzo de recursos anunciado por el Ministerio del Interior, en tanto Marruecos sostiene su posición de colaboración con España y responsabiliza a las organizaciones de tráfico de migrantes por el incremento de los cruces.