Un colombiano y su esposa fueron declarados culpables en Estados Unidos por su participación en un esquema de fraude que buscó obtener más de 13 millones de dólares de fondos federales destinados a programas de asistencia para personas mayores, con discapacidad y en situación de calle.
Se trata de Luis Pino-Copete, de 42 años y oriundo de Bogotá, y Jael Watts, de 45 años, residente de Nueva Jersey. Un jurado federal los encontró responsables de varios delitos relacionados con una estructura que operaba mediante una empresa que, según las pruebas presentadas durante el juicio, no prestaba los servicios que reportaba ante las autoridades.
La compañía involucrada era Pearl Transit Corporation, con sede en Nueva Jersey, la empresa afirmaba contar con conductores distribuidos en diferentes lugares de Estados Unidos para transportar a adultos mayores y personas con discapacidad, además de realizar actividades de atención a personas sin hogar.
Entre julio de 2019 y octubre de 2025, la estructura presentó reclamaciones para obtener reembolsos de diferentes programas financiados con recursos federales. Entre ellos estaban el programa Section 5310 de la Administración Federal de Transporte y programas del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano.
En total, los acusados buscaron obtener más de 13 millones de dólares mediante documentos y reclamaciones falsas. Las pruebas establecieron que consiguieron fraudulentamente más de 1,6 millones de dólares.
El papel del colombiano en el esquema
Luis Pino-Copete se incorporó al esquema después de su matrimonio con Watts, la pareja se casó en Colombia en 2023 y, de acuerdo con las autoridades estadounidenses, el colombiano comenzó a participar en la operación fraudulenta en enero de 2024.
Pino-Copete ingresó a Estados Unidos en enero de 2025 con una visa expedida en diciembre de 2024. Posteriormente, su participación en las actividades investigadas quedó al descubierto durante el proceso contra Watts.
Los investigadores encontraron comunicaciones entre ambos relacionadas con la elaboración de documentación falsa para responder a una auditoría. La investigación había comenzado después de que Watts presentara reclamaciones por cerca de 750.000 dólares ante el Departamento de Transporte del estado de Nueva York.
Algunos de los supuestos beneficiarios de los servicios incluso habían fallecido cuando, según los documentos presentados por la empresa, habrían recibido transporte.
¿Qué les espera a Luis Pino-Copete y Jael Watts?
Después del veredicto de culpabilidad, ambos deberán esperar la sentencia. La audiencia está programada para el 21 de enero de 2027 ante el juez federal Anthony J. Brindisi.
Los delitos por los que fueron condenados contemplan penas que pueden alcanzar los 20 años de prisión y multas de hasta 250.000 dólares. Además, enfrentan una posible orden de restitución de al menos 1,9 millones de dólares.
En el caso de Pino-Copete, al no ser ciudadano estadounidense, podría enfrentar un proceso de expulsión y deportación una vez cumpla cualquier pena de prisión que le sea impuesta.