La emergencia humanitaria provocada por los fuertes movimientos telúricos en el territorio vecino ha movilizado un robusto engranaje de cooperación en el continente. La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), en una alianza estratégica con las organizaciones ABACO, Presentes Corporación y la Fundación TAAP, anunció el lanzamiento de una masiva campaña de recaudación.

Esta iniciativa busca integrarse formalmente a las plataformas Fuerza Venezuela y Todos con Venezuela, con el firme propósito de canalizar recursos destinados a mitigar las necesidades más urgentes de los damnificados.

El plan de contingencia empresarial contempla dos modalidades específicas para la recepción de los aportes solidarios. Por un lado, se habilitaron canales para recibir transferencias de recursos económicos, los cuales se enfocarán en la atención inmediata y los planes de infraestructura a largo plazo.

Por otra parte, se recibirán donaciones en especie que abarcan desde insumos médicos y alimentos no perecederos, hasta artículos de higiene personal. Como requisito indispensable, los interesados en aportar deberán diligenciar un manifiesto oficial de donación, mientras que la Fundación TAAP coordinará los centros de acopio físicos.

A este esfuerzo corporativo se sumó activamente el sector aeronáutico con el despliegue de un puente logístico de gran envergadura. La aerolínea Avianca confirmó la incorporación de dos vuelos especializados de su división Avianca Cargo, operados bajo la planeación del Grupo Abra, para transportar cerca de 150 toneladas de asistencia humanitaria hacia las zonas afectadas.

Esta operación cuenta con el respaldo de múltiples aliados estratégicos, entre los que destacan marcas y organizaciones como Postobón, Juntos Se Puede, la Fundación Ruta Animal y Laika Mascotas.

Paralelamente, el impacto de la catástrofe motivó pronunciamientos oficiales por parte de otros gobiernos de la región respecto al manejo de los recursos privados.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú emitió un comunicado de prensa, en el cual aclara que debido a estrictas restricciones normativas locales, su Cancillería no tiene la facultad legal de recibir, almacenar o transportar bienes físicos de entidades particulares. En su lugar, el gobierno peruano instó a los aportantes a utilizar los canales formales de las Naciones Unidas.

De acuerdo con las directrices compartidas por la Oficina de la Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas en el Perú, se validó la seguridad del Fondo Humanitario para Venezuela, una plataforma técnica que gestiona atención médica, agua potable y educación en zonas de difícil acceso a través de ONG aliadas.

Asimismo, las autoridades del país incaico recordaron que las agencias internacionales, como la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), mantienen habilitados sus portales oficiales para captar de forma transparente las transferencias bancarias internacionales.