El juez federal Alvin Hellerstein, del Distrito Sur de Nueva York, determinó este jueves 10 de septiembre de 2026 que los documentos relacionados con el estado de salud de Cilia Flores, esposa del depuesto mandatario venezolano Nicolás Maduro, permanezcan bajo reserva judicial.
La decisión se conoció un día después de que los abogados de Flores solicitaran que la ex primera dama pudiera continuar su proceso judicial bajo arresto domiciliario. La petición está sustentada en los problemas de salud que, según su defensa, enfrenta actualmente, especialmente aquellos relacionados con su corazón.
En los documentos presentados ante la justicia estadounidense, los representantes de Flores entregaron inicialmente sus registros médicos sin ocultar información sensible. Posteriormente solicitaron que estos fueran protegidos para evitar que detalles privados de su condición médica quedaran expuestos públicamente.
Hellerstein aceptó la solicitud y ordenó mantener los documentos bajo sello. El magistrado explicó que, en los tribunales de su circuito, es habitual proteger los historiales médicos debido al carácter privado de esta información. En este caso, además, consideró que el derecho de Flores a mantener en reserva sus datos personales de salud tiene mayor peso que la presunción de acceso público a los documentos judiciales.
La defensa insiste en el arresto domiciliario
Los abogados de Cilia Flores también buscan que pueda esperar el desarrollo del juicio desde una residencia, bajo estrictas medidas de vigilancia. Entre las condiciones propuestas están un dispositivo de seguimiento GPS, vigilancia armada durante las 24 horas, la entrega de todos sus documentos de viaje y la designación de un tutor externo autorizado por el tribunal.
La defensa sostiene que estas medidas permitirían garantizar su permanencia bajo control judicial mientras recibe atención y se recupera de una cirugía cardíaca que calificaron como invasiva.
El escrito presentado ante la justicia de Nueva York señala que Flores habría experimentado episodios de presión en el pecho, dificultad para respirar, palpitaciones, aceleración del ritmo cardíaco, dolor torácico y mareos.
A estas condiciones se suman antecedentes de valvulopatía reumática, con estenosis leve y regurgitación moderada, además de asma.
Sus abogados aseguran que su estado de salud es delicado y que su permanencia en prisión no estaría ofreciendo las condiciones necesarias para una recuperación adecuada. También advierten sobre un deterioro progresivo de su salud.
La decisión de mantener sus registros médicos bajo reserva no significa que el tribunal haya aprobado el arresto domiciliario. Esa solicitud deberá ser analizada por la justicia estadounidense como parte del proceso que Flores enfrenta junto a Nicolás Maduro.