Mientras numerosas construcciones quedaron destruidas por la fuerza del agua y los escombros que arrasaron con una buena parte de los pueblos en Nepal, una vivienda de dos pisos que permaneció en pie de manera casi que intacta, se ha convertido en los últimos días, en un foco de interés para los internautas de las redes sociales, quienes se preguntan cómo es que sucedió.
Y es que, ante las devastadoras inundaciones que golpearon Nepal tras una riada que deja hasta ahora más de 900 muertos a su paso, miles de desaparecidos, centenares de viviendas destruidas, vehículos arrastrados y grandes cantidades de lodo y escombros, la explicación al por qué, no podría ser por el favor de la naturaleza.
De color turquesa, y firme a pesar de la fuerza de un río de lodo, múltiples imágenes difundidas en redes sociales mostraron la edificación sostenida sin ninguna seña de colapso.
Pero lo que más sorprendió es que, al interior de ella, se encontraba una familia refugiada en uno de los balcones de la segunda planta, atemorizada ante la fuerza del agua.
Sin embargo, y aunque el primer piso sufrió daños, principalmente en puertas y ventanas, la estructura principal de la vivienda permaneció en pie.
Ahora, cuando la desolación que dejó la tragedia natural apenas comienza a observarse, la escena ha comenzado a generar preguntas sobre las razones que permitieron que esta construcción resistiera a un desastre que destruyó buena parte de su entorno.
Por eso, la explicación difundida por la cuenta especializada de Architecture Presentation apunta a un elemento relacionado con el sistema constructivo del inmueble.
Y es que, muchas viviendas ubicadas en los valles del Himalaya nepalí fueron construidas con mampostería de piedra y no contaban con una estructura de hormigón armado, lo que puedo haber sido crucial a la hora de no colapsar ante la fuerza del agua.
Ante ello, según la cuenta, este tipo de construcciones, que puede responder adecuadamente ante cargas verticales, pudo presentar una mayor vulnerabilidad a la hora de recibir fuertes presiones laterales, como la inundación de gran magnitud ocurrida en Nepal, donde el agua no llegó sola, sino que también transportó rocas, madera, partes de otras edificaciones y numerosos objetos que incrementan el impacto contra las estructuras.
Sin embargo, la casa que logró mantenerse en pie contaba, en cambio, con una estructura de hormigón armado. Y, según la explicación difundida por Architecture Presentation, “barras de acero continuas unían las columnas, las vigas y los cimientos, formando un único esqueleto rígido”.
Esta característica habría permitido que las fuerzas generadas por la corriente de agua y los residuos se distribuyeran a través de la estructura, en lugar de concentrarse exclusivamente sobre los muros.