La creadora de contenido Fernandes de Oliveira Romeiro Vieira, de 48 años, falleció en Brasil el pasado 26 de mayo, días después de someterse a una intervención para aumentar el tamaño de sus glúteos y muslos.
Roseli acudió a una clínica de la zona sur de São Paulo para recibir aplicaciones de polimetilmetacrilato (PMMA), una sustancia utilizada en algunos tratamientos médicos. De acuerdo con algunos medios, el procedimiento habría tenido un costo superior a los 10.000 dólares.
Las primeras versiones indican que la influencer comenzó a presentar complicaciones un día después de la intervención.
Videos de cámaras de seguridad publicados en redes sociales muestran a Roseli llegando en silla de ruedas a un centro asistencial cuatro días después del procedimiento.
La mujer estaba acompañada por su hija, quien informó a los profesionales de la salud que su madre sufría dolor intenso, malestar general, taquicardia y dificultades para respirar. Según relató, la influencer le había comentado que sentía que su corazón latía demasiado rápido.
De acuerdo con el informe policial, Roseli ingresó inconsciente al establecimiento y, pese a las maniobras de reanimación realizadas por el equipo médico, falleció a las 10:05 de la mañana debido a un paro cardiorrespiratorio.
Las autoridades brasileñas investigan si existe relación entre el procedimiento estético y la muerte de la influencer. El caso es analizado como un posible homicidio involuntario mientras se esclarecen las circunstancias que rodearon el fallecimiento.
Uno de los aspectos que ha llamado la atención de los investigadores es el uso del PMMA. La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil ha señalado que esta sustancia está autorizada para tratamientos restaurativos, pero no para fines estéticos.
La respuesta de la médica
Tras la difusión del caso, Tábita Nunes Marcolino Jorge, profesional que realizó el procedimiento, se pronunció a través de redes sociales y aseguró que esperará los resultados de la investigación antes de emitir conclusiones sobre las causas de la muerte.
“Cualquier declaración sobre la causa de la muerte sería prematura”, manifestó la profesional, quien también afirmó que colaborará con las autoridades y entregará toda la información requerida.
La médica sostuvo además que la paciente abandonó la clínica sin presentar complicaciones inmediatas.
Según explicó, Roseli fue dada de alta “en buen estado clínico, consciente, sin quejas de dolor, sin complicaciones, caminando con normalidad y acompañada de todas las instrucciones médicas necesarias para el periodo posterior al procedimiento”.
Por su parte, el abogado de la profesional indicó que la médica compareció voluntariamente ante las autoridades.
“La doctora se presentó voluntariamente en la comisaría del distrito 27, prestó declaración y entregó la documentación necesaria, permaneciendo a disposición de la Policía Civil”, señaló el representante legal.