Venezuela sufrió el pasado miércoles 24 de junio dos fuertes terremotos que generaron el derrumbe de edificios y la muerte de más de 1000 personas, así como las lesiones de otras 5000.
La magnitud de los movimientos telúricos fue el primero de 7.2 y, menos de un minuto después, uno de 7.5. Por ello, una imagen elaborada por el equipo operativo de NISAR, en el laboratorio de propulsión a chorro de la NASA y el Instituto Tecnológico de California, muestra la manera en que cambió la superficie de la Tierra luego de que se rompiera la falla que generó los movimientos telúricos.
Para esta imagen se utilizó la información que captó el satélite NISAR en la misión conjunta de la NASA y la agencia espacial india ISRO.
Con estos mapas se puede identificar cuáles fueron las áreas del terreno que tuvieron mayores desplazamientos luego de los dos terremotos, por lo que los investigadores utilizaron la técnica de interferometría de radar de apertura sintética.
Eso no es una fotografía convencional, sino que el satélite emitió pulsos de radar hacia la superficie de la Tierra y registró el tiempo que se tardó en regresar.
Esa imagen obtenida se comparó con una tomada el 13 de junio antes del terremoto y la otra que se captó después, el 25 de junio, un día después de la tragedia.
De esta manera, los científicos pudieron calcular cuánto se desplazó el terreno, ya que esa es una de las herramientas más precisas para estudiar los cambios en la corteza terrestre después de un movimiento telúrico de estas magnitudes.
El desplazamiento fue de unos centímetros, por lo que se debe entender lo que representa el mapa, pues no muestra la intensidad del terremoto o los daños que ocurrieron, ni el movimiento de las placas tectónicas, sino el desplazamiento de la superficie con respecto al satélite, una medida que se conoce como desplazamiento de la línea de visión.
Lo anterior quiere decir que ese radar detecta si una parte del área quedó más cerca o más lejos del satélite después de que ocurriera el sismo.
Cabe mencionar que el satélite observa la Tierra en un ángulo de 40 grados con respecto a la vertical; por esto, el desplazamiento se da en combinación entre movimientos verticales y horizontales de la corteza.
El mapa suministrado por la NASA tiene diferentes colores que ayudan a conocer los cambios, pues los tonos azules son los terrenos donde hubo desplazamiento hacia el satélite y los rojos son las áreas que se alejaron del aparato. En el caso de los amarillos y los verdes, demuestran que hubo desplazamientos menores.
Por este motivo, la escala deja ver que hubo variaciones de hasta 40 cm en un sentido o en el otro, una deformación considerable, teniendo en cuenta que hubo una segunda durante la ruptura de la falla.
Los puntos que más llaman la atención están entre Puerto Cabello, Maracay y la costa cercana a Vargas y a Caracas, donde hay zonas azules y rojas, lo que demuestra una ruptura importante de la falla geológica, puesto que en un terremoto se libera la energía que se acumuló durante años o siglos.
Los bloques de piedra que se ubican a los lados de la falla se pueden desplazar a diferentes direcciones, por lo que el radar registró las diferencias, lo que permite reconstruir la manera en la que se deformó la superficie terrestre.