La Federación Nacional de Ganaderos de Venezuela (Fedenaga) denunció este martes expropiaciones de reses a través de las gobernaciones locales, que en algunos casos piden el 60 % de los animales que se van a comercializar, en medio de una situación de baja producción de carne y de desabastecimiento de este producto.

"Lo que está ocurriendo es el efecto de lo que es una simple y vulgar expropiación, o sea se está expropiando el ganado a través de las gobernaciones", dijo el vicepresidente de Fedenaga, Luis Prado, a la emisora privada Onda al ser preguntado sobre por qué se ha dificultado conseguir carne en el país.

Explicó que el Gobierno Central está pidiéndoles a los gobernadores de estados ganaderos “aproximadamente 1000 reses semanales” y que hay entidades que no “están en capacidad de proporcionar” esa cantidad porque no cuentan con los recursos para engordar el ganado.

Indicó que en las fincas las maquinarias no están en condiciones de enfrentar operaciones de producción porque llevan años sin poder reinvertir en mantenimiento.

Está mermada “la capacidad de producción”, las cercas “están deterioradas”, los pastos “se han perdido”, aseguró al tiempo que señaló que llevan años trabajando a pérdida.

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“Existe una especie de concepto equivocado de que los ganaderos o los productores agropecuarios deben regalar su trabajo, pero nosotros vivimos de eso (...) y nosotros necesitamos tener alguna rentabilidad para poder reinvertir y para poder vivir dignamente”, continuó.

Prado dijo que los ganaderos están dispuestos a conversar con el Gobierno de Nicolás Maduro y le pidió dejarlos “trabajar en paz”. “Que podamos operar con algún margen de rentabilidad que nos permita vivir y reinvertir en nuestras unidades de producción”, dijo.

Según dijo el presidente de Fedenaga, Armando Chacín, al portal web Sumarium, la producción de carne en Venezuela actualmente llega 40%, después de que en los años 90 producían el 97 % de lo que consumían los venezolanos.

El pasado viernes, el presidente de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento) Luis Lippa dijo que el Estado estaba tomando entre 30 % y 40 % de la producción de ganado “bajo el concepto de reserva”.

Venezuela atraviesa por una severa crisis económica que se traduce en hiperinflación y escasez de medicamentos y alimentos entre los que se cuenta la carne, un producto sobre el que pesa, además, el control de precios desde el Gobierno.

Frente a esa panorama, el economista Asdrúbal Oliveros recordó durante el foro de la firma Ecoanalítica “Perspectivas Económicas 2019” que se celebró esta semana, que una hiperinflación “es el estado final de deterioro de una economía” y aunque abre la puerta a la esperanza al indicar que “no hay hiperinflación eterna” dice que para salir de ella debe ponerse “peor”.

“La gente piensa que estamos en la parte más dura del ciclo hiperinflacionario y lamentablemente estamos en una etapa intermedia, es decir, los niveles de aceleración en la tasa de inflación pueden ser mucho más agresivos”, sostuvo el especialista, directivo de la firma.

Menos crudo

La extracción de petróleo en Venezuela mantuvo el pasado octubre su tendencia a la baja y se situó en 1,17 millones de barriles diarios, un 3,3% menos que el mes anterior, informó ayer en Viena la Opep.

Ese nivel de producción es ya casi un 39 % menor que el promedio de 2017, según los datos recogidos en el informe mensual sobre el mercado publicado por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep), de la que Venezuela es miembro.

El ritmo de bombeo en Venezuela está en baja desde 2015 y la producción actual es la menor en tres décadas, con la excepción del radical desplome en 2002 y 2003, por una huelga en la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa).

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