A principios de esta semana se revelaron nuevas listas, fotografías y detalles vinculados al caso de Jeffrey Epstein, una filtración que volvió a sacudir a la opinión pública internacional y reavivó el debate sobre los vínculos del fallecido pederasta con figuras influyentes del poder político, económico y social.
La publicación de millones de páginas adicionales de documentos oficiales expuso información inédita y obligó a varias personalidades a pronunciarse públicamente para aclarar su relación con Epstein. Entre ellas, el cofundador de Microsoft, Bill Gates, quien habló por primera vez tras la difusión de estos archivos.
El miércoles 4 de febrero, Gates concedió una entrevista a Nine News Australia en la que reconoció abiertamente que fue “un insensato” al haber mantenido contacto con Epstein. El magnate tecnológico aseguró que lamenta “cada minuto” que pasó con él y subrayó que nunca cometió ninguna irregularidad.
Durante la entrevista, Gates insistió en que su acercamiento inicial a Epstein, ocurrido en 2011, tuvo un objetivo estrictamente filantrópico. Según explicó, Epstein le había asegurado que contaba con conexiones con personas extremadamente ricas que podrían contribuir económicamente a proyectos relacionados con la salud global.
No obstante, con el paso del tiempo, el empresario calificó ese vínculo como un “callejón sin salida” y reiteró que fue ingenuo al aceptar pasar tiempo con él.
Uno de los puntos más delicados revelados por los nuevos archivos está relacionado con una serie de correos electrónicos atribuidos a Epstein en 2013. En esos mensajes, el pederasta se habría enviado correos a sí mismo insinuando que Gates mantenía una aventura extramatrimonial y que buscaba antibióticos para tratar una enfermedad de transmisión sexual, con la supuesta intención de administrar esos medicamentos a su entonces esposa, Melinda French Gates, sin que ella lo supiera.
Gates negó categóricamente estas afirmaciones y aseguró que dichos correos nunca fueron enviados y que su contenido es falso. “Al parecer, Jeffrey se envió un correo electrónico a sí mismo. Ese correo nunca se envió, es falso”, declaró, cuestionando además las intenciones de Epstein y sugiriendo que podría haber intentado atacarlo de alguna manera.
El cofundador de Microsoft también rechazó haber visitado la isla privada de Epstein en las Islas Vírgenes, un lugar que se convirtió en uno de los símbolos más oscuros del caso. Si bien reconoció que cenaron juntos en varias ocasiones, reiteró que no existió ningún otro tipo de relación más allá de esos encuentros.
Las declaraciones de Gates se produjeron apenas un día después de que su exesposa, Melinda French Gates, se pronunciara sobre el tema. La filántropa, quien se divorció del empresario en 2021, expresó sentir una “tristeza inmensa” tras la publicación de los nuevos documentos y afirmó estar “feliz de haberse alejado de todo ese asunto turbio”. Además, señaló que su exmarido aún tiene “cuestiones que explicar” respecto a sus vínculos con Epstein.
Desde que el Departamento de Justicia hizo pública esta nueva tanda de archivos, numerosas figuras conocidas han quedado bajo el escrutinio público por aparecer mencionadas en los documentos. Mientras las autoridades continúan revisando y actualizando el material disponible en los portales oficiales, el caso Epstein sigue generando impacto global y obligando a quienes estuvieron relacionados con él a rendir cuentas ante la opinión pública.