Ocho personas murieron y varias resultaron heridas en medio de una estampida registrada este martes 31 de marzo en un templo hindú del estado de Bihar, en el norte de la India, durante una concurrida celebración religiosa.

Las autoridades locales informaron que el incidente ocurrió cuando una multitud intentaba ingresar al recinto tras participar en un ritual previo, lo que generó una situación de descontrol que terminó en una avalancha humana. Los heridos fueron trasladados a centros médicos de la zona, donde permanecen bajo observación.

El magistrado del distrito de Policía de Bihar, Kundam Kumar, confirmó el balance preliminar de fallecidos y heridos, y explicó que las condiciones climáticas jugaron un papel determinante en lo ocurrido. Según detalló, gran parte de los asistentes eran mujeres que habían acudido al templo para rendir culto a la diosa Shitala, considerada protectora de la salud y de los niños en la tradición hindú

Muchas de las devotas, además, se encontraban en ayuno y habían realizado un baño ritual antes de intentar acceder al templo, lo que, sumado al calor extremo, provocó cuadros de deshidratación y dificultad para respirar. Esta combinación de factores habría contribuido a que la multitud se tornara incontrolable en cuestión de minutos.

Durante la emergencia, las barreras instaladas para organizar el ingreso colapsaron, lo que agravó la situación. Asimismo, equipos de rescate fueron desplegados en el lugar para atender a los afectados. Entre las personas lesionadas, al menos una fue remitida a un centro de mayor complejidad debido a la gravedad de sus heridas.

Las autoridades confirmaron la apertura de una investigación para esclarecer las circunstancias de lo ocurrido. | Foto: Tomada de X @ravikumarsinha_

El superintendente de policía de Nalanda, Bharat Soni, indicó que el comité encargado del templo no informó previamente sobre la magnitud de la asistencia esperada, lo que impidió reforzar los esquemas de seguridad. Según explicó, en el lugar solo había presencia de vigilancia local y una patrulla rutinaria, insuficientes para controlar la afluencia de personas.

A esto se sumó que parte del personal policial del distrito se encontraba asignada a la seguridad de la presidenta de la India, Droupadi Murmu, quien realizaba una visita oficial en la misma zona.

Las versiones conocidas hasta el momento señalan que la gran cantidad de asistentes contribuyó al colapso de las medidas de control. Tras la ruptura de las barricadas, varias personas cayeron y fueron pisoteadas en medio del pánico generalizado.

El primer ministro de la India, Narendra Modi, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y anunció la entrega de una compensación económica a los allegados de los fallecidos a través de un fondo estatal de ayuda.