Tras conocerse la captura de Nicolás Maduro y su esposa, el mundo amaneció entre la expectativa y la incertidumbre, con múltiples cuestionamientos sobre cierres comerciales y pronunciamientos internacionales sobre el rumbo de Venezuela.
Y es que la noticia de la captura generó reacciones inmediatas en distintas regiones de Venezuela, donde la población recibió la información con una mezcla de incredulidad, esperanza y temor.
Así lo relató a El País Andrismar Orozco, ciudadana venezolana que actualmente reside en Rubio, estado Táchira, quien describió cómo la información comenzó a circular desde tempranas horas de la madrugada.
¿Venezuela libre?
Orozco explicó que el anuncio inicial fue recibido con escepticismo. “No creímos al principio, porque ya estamos acostumbrados a que nos ilusionen”, afirmó, señalando que solo tras revisar sus redes sociales pudo dimensionar la magnitud de lo ocurrido.
Durante el transcurso de la mañana, la atención se centró en las reacciones de figuras del oficialismo. Según Andrismar, la aparición pública de Diosdado Cabello y de otros voceros, así como la solicitud de una prueba de fe de vida de Maduro, fueron interpretadas por parte de la ciudadanía como señales que reforzaban la versión de la captura.
“Eso fue lo que nos incentivó a creer que sí, que de verdad lo habían capturado”, explicó. Y sostuvo que, a partir de ese momento, muchas personas comenzaron a manifestar alegría, mientras otras se mantenían prudentes ante la posibilidad de que la situación no derivara en cambios inmediatos.
Ahora bien, El País pudo conocer que en Rubio y otros municipios cercanos a la frontera, la incertidumbre es mayor. “Decidimos bajar al centro de nuestro pueblo a comprar víveres y comida. Porque como estamos en zona fronteriza, si la cierran, quedamos en una situación bastante vulnerable porque dependemos de ella”.
“Había colas para entrar, y estaban controlando cuánto podía llevar cada persona”, señaló. En cuanto al combustible, indicó que varias estaciones suspendieron el suministro para vehículos, permitiendo únicamente el abastecimiento de motos.
Pese a la emoción de algunos sectores, Orozco afirmó que muchas personas optaron por no salir a celebrar por temor a represalias. “La gente quiere celebrar, pero no puede por miedo a que los metan presos por decir o hacer algo en contra del régimen”, explicó.
Finalmente, para Andrismar y su familia, la captura de Maduro daría inicio a un nuevo país. “Nada puede ser peor que lo que vive Venezuela actualmente”, afirmó, al considerar que los hechos representan, al menos, la posibilidad de un cambio.