Moisés, de 11 años, fue la primera víctima encontrada por el equipo colombiano USAR COL-1, luego de seis horas de trabajo en lo escombros en La Guaira tras las destrucciones que dejó los terremotos en Venezuela.
Ese momento, que generó profunda felicidad entre los rescatista, recobró las esperanzas no solo de la población venezolana, sino que, como cada hallazgo, impactó en todos los países que siguen con la ilusión de que aumente el número de sobrevivientes.
Julio Bojacá, miembro del Equipo de Búsqueda y Rescate USAR Col-1 narró un poco sobre cómo ocurrió el rescate y lo que significó para él.
“El objetivo y lo que nosotros tenemos como por prioridad, es lograr hacer un orificio que nos permita pasar una sonda o una de las cámaras nuestras para poder tener un contacto un poco más cercano a la víctima. Esto con el fin de poder hacer una valoración inicial. Lo logramos, logramos despejar el terreno, hacer un orificio de inspección, logramos pasar la sonda, el fibroscopio nuestro. Una vez hacemos contacto con él, yo le pregunto si estaba viendo la luz. Dijo que ya veía luz, ya veía luz. Él estaba completamente a oscuras”, dijo en diálogo con Noticias Caracol.
El rescatista le pidió a Moisés que halara la luz y “así lo hizo. Él todo el tiempo estuvo apoyándonos. Ya le habíamos preguntado si se encontraba atrapado, si se podía desplazar o no. Nos decía que sí. Él cogió el fibroscopio y le pedimos que mostrara la cara con la cámara. Ahí, nuestro equipo médico descartó cualquier tipo de lesión grave que tuviera”.
Añadió: “Sabíamos que llevaba varias horas ahí y durante este tiempo él nos contó que él estaba junto al armario cuando empezó el movimiento, él saltó al otro lado de la cama porque él sintió que el armario se le vino encima. Pasó al otro lado de la cama y es ahí donde él vió que su mamá venía hacia él y toda la pared del techo, nos dijo así, cayó sobre ellos. Él cayó en el piso y entre el armario y la cama sostuvieron la placa y ese espacio vital es donde él quedó”.
El hallazgo Moisés fue el primer rescate del equipo colombiano a su llegada a Venezuela, lo que impulsó a seguir en el país para continuar rescatando vidas.
Cuando ocurrió el rescate, el pasado 27 de junio, Nelson Quintín, integrante de grupo de intervención de grupo de rescate, también expresó las sensaciones tras lograr este primer rescate.
“Fue un momento de alegría, se le hincha el corazón, se tira uno a quebrarse por la misma emoción y alegría le da uno nostalgia y ganas de llorar, pero se logró el objetivo y es para lo que trabajamos”, señaló.
Según relataron desde el equipo de rescate, las labores duraron seis horas debido a que el menor permanecía a tres metros de profundidad, por lo cual requería un trabajo arduo, controlado y de alta precisión para rescatarlo sano y salvo.