El expresidente de Brasil, Michel Temer, fue absuelto por un juez de primera instancia de un delito de obstrucción a la justicia, acusación que presentó la Fiscalía durante su mandato y que provocó una crisis política al poner en riesgo su permanencia en el poder.

El anuncio lo hicieron fuentes oficiales durante las primeras horas de este jueves.

La decisión, para la que cabe recurso, fue tomada por el magistrado de Brasilia Marcus Vinicius Reis, quien calificó la querella del Ministerio Público de "frágil" y apreció que los hechos descritos no tienen el suficiente peso para "el inicio de instrucción penal".

La denuncia fue presentada en 2017 por el entonces fiscal general Rodrigo Janot y se basa en una conversación entre el entonces jefe de Estado y el empresario Joesley Batista, uno de los dueños de la multinacional cárnica JBS, que grabó este último en el marco de un acuerdo de cooperación judicial.

En un momento de esa charla, que se filtró a los medios de comunicación, Batista le dice a Temer en un encuentro privado que estaba pagando al expresidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha, preso por corrupción, para mantener su silencio, ante lo que el entonces mandatario respondió: "Tiene que mantener eso, ¿vale?".

La Fiscalía interpretó esa frase como un intento de Temer de obstruir las investigaciones por corrupción en desarrollo.

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Sin embargo, el juez de primera instancia consideró en su dictamen que en el audio utilizado como prueba hay "interrupciones y ruidos" y que el diálogo entre Temer y Batista está "muy distante" de representar "una conducta dolosa de impedir o obstaculizar" las investigaciones de las autoridades.

Janot llegó a presentar ese y otros cargos contra Temer por asuntos relacionados con la corrupción durante su mandato de dos años y medio, que se inició en 2016 tras la destitución de Dilma Rousseff, de quien era su vicepresidente, pero esas acusaciones fueron rechazadas por el Congreso, al que le correspondía decidir si abría o no un proceso penal contra un presidente en ejercicio del poder.

Una vez entregó el poder al ultraderechista Jair Bolsonaro, el pasado 1 de enero, todas las acusaciones contra Temer pasaron a tribunales de primera instancia, pues ya no tenía fuero privilegiado.

A lo largo de este año la Fiscalía ha iniciado otras investigaciones contra el hoy exmandatario, quien llegó a ser arrestado hasta en dos ocasiones, pero liberado pocos días después.

Actualmente responde en libertad a una decena de procesos e investigaciones, todos ellos relacionados con la corrupción.

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