En esta ocasión, en la ciudad de Torreón, en el estado de Coahuila, se presentó un ataque en la Escuela Secundaria Número 13. Allí, dos exalumnos ingresaron con armas blancas y supuestamente con una bomba incendiaria creada de forma casera conocida como cócteles molotov.
El ataque fue dirigido tanto contra alumnos como contra profesores. La víctima mortal fue la subdirectora de la institución educativa, Nery Edith Narváez González, mientras que otras tres personas resultaron heridas, entre ellas un menor de edad.
La Fiscalía General del estado de Coahuila fue la encargada de confirmar en sus investigaciones que los dos señalados responsables del crimen fueron estudiantes de bachillerato de la Escuela Secundaria Número 13.
“Las investigaciones preliminares marcan que tenemos dos personas que son los probables responsables, dos personas de 18 años, hermanos que están detenidos. Sabemos que son exalumnos, que el móvil que manejan ellos de forma preliminar es el tema de sentimientos contra miembros del plantel”, sostuvo el fiscal general, Federico Fernández Montañez.
Una de las hipótesis que maneja el ente acusador sobre las causas por las que los exalumnos emprendieron el violento ataque fue porque habrían guardado un tipo de resentimiento contra el centro educativo y, por lo tanto, sus actos habrían sido un motivo de venganza.
Tras haber sido detenidos por las autoridades, ambos serán sometidos a exámenes médicos. Estos tendrán el objetivo de descubrir si habían consumido alguna sustancia antes o en medio del ataque.
Según Alberto Rodríguez, uno de los trabajadores del plantel, en declaraciones al medio El Sol de la Laguna, los señalados agresores entraron a la fuerza a las instalaciones del colegio cuando una profesora ingresaba. Estaban vestidos de negro y no tenían el uniforme de los estudiantes.
El ataque sucedió tanto en los baños como en la zona de acceso. Los profesores y demás trabajadores de la institución debieron buscar un refugio, dando prioridad a la protección de los estudiantes. Por el momento, se desconoce el estado de salud de las personas heridas.
Las detonaciones provocadas por las bombas molotov pusieron en alerta a los habitantes de los sectores aledaños y se sumaron a colaborar para que los dos sospechosos fueran detenidos.
“Todos los correteamos en todo el patio de aquí de la escuela. Fueron los vecinos, toda la gente de aquí del rancho los alcanzamos”, afirmó uno de los testigos a la prensa local.