Durante un discurso emitido desde la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó informes de la CIA para denunciar un supuesto plan de interferencia electoral que involucra a Venezuela.

Trump sostuvo que en Venezuela se usaron mecanismos capaces de alterar elecciones mediante tecnología digital entre los años 2004 y 2020. Con este argumento, Trump buscó señalar las vulnerabilidades del voto electrónico en Estados Unidos.

El reporte de la CIA desclasificado por la Casa Blanca indicaba que, si bien los funcionarios venezolanos tenían cierta capacidad de maniobra dentro de su propio sistema de votación.

Trump usa informes de la CIA sobre Venezuela para exigir reformas electorales en EE. UU. | Foto: Colprensa

Sin embargo, el mismo informe descartaba que el gobierno de Venezuela o la empresa tecnológica Smartmatic tuvieran la capacidad técnica o la infraestructura para alterar elecciones en el extranjero.

De hecho, la participación de Smartmatic en las elecciones de Estados Unidos de 2020 fue limitada y se redujo al estado de California.

Para reforzar su postura frente a las próximas votaciones de noviembre en Estados Unidos, Trump habló de un supuesto complot venezolano con sus constantes críticas a los métodos de sufragio actuales en su país.

Atacó directamente el voto por correo, una práctica común en estados gobernados por los demócratas, insistiendo en que estas opciones facilitan las trampas y restan seguridad a todo el proceso.

No obstante, sectores demócratas aseguran que la intención de Trump al traer el caso venezolano a la mesa de discusión es justificar una mayor presión para cambiar las reglas de las votaciones en Estados Unidos.

La oposición asegura que el presidente busca que el Congreso apruebe con urgencia la ley conocida como SAVE Act. Esta iniciativa obligaría a los ciudadanos a mostrar pruebas físicas de su nacionalidad para poder registrarse en el padrón electoral.

Por último, quienes se oponen a la medida insisten en que, bajo el pretexto de combatir una amenaza extranjera poco probable, la propuesta solo creará obstáculos para que millones de ciudadanos puedan votar.

Pero en las declaraciones no solo habló de Venezuela, sino de la supuesta injerencia de China en varias elecciones.

Trump y el Gobierno de Estados Unidos acusaron a China de perpetrar “la mayor filtración de datos electorales de la historia” al adquirir de manera ilícita “220 millones de registros de votantes estadounidenses” en 18 estados del país a través de “una unidad de explotación de datos” creada “específicamente para este nuevo proyecto”.

Pekín califica de "completo invento" las acusaciones de robo de datos electorales de Washington. | Foto: Colprensa

La respuesta china ha llegado este viernes de la mano del portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian, quien directamente acusó a Trump y a sus agencias de inteligencia de inventarse toda esta historia.

“Un completo invento y una difamación maliciosa sobre la que se demostró hace años que no se sustenta en base alguna”, respondió el portavoz.

Con información de Colprensa.