La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, viajó a Nueva York, Estados Unidos, para asistir a la 81.ª Asamblea General de Naciones Unidas (ONU), que está previsto que tenga lugar a lo largo de esta semana y a la que espera “llevar la voz de Venezuela”.

En EE. UU., la dirigente tuvo un corto encuentro con Donald Trump, y también se reunió con el secretario general de la organización, Antonio Guterres.

De acuerdo con su pronunciamiento, “Venezuela estará presente para llevar su voz y defender sus principios” y su agenda “se basa en el respeto, la cooperación y el entendimiento”.

Ahora, durante su reciente intervención ante la ONU, Rodríguez afirmó que en su país se realizarán elecciones, aunque no estableció una fecha para el inicio de ese proceso.

En Venezuela habrá elecciones, y en esa dirección hemos iniciado un diálogo político con la oposición que conduzca a un proceso en igualdad de condiciones para todos. El pueblo venezolano, con su sabiduría ancestral, determinará el momento correcto y sus instituciones estarán preparadas para garantizar ese proceso inclusivo y transparente”, dijo Rodríguez en su discurso.

De acuerdo con su discurso, la democracia se mide por la calidad de la competencia que precede a esas elecciones. Una elección debe ser una solución. No un generador de conflictos irreconciliables”.

Rodríguez sostuvo que su administración tiene como objetivo conducir a Venezuela desde la actual etapa de incertidumbre hacia un escenario de democracia plena.

“Vengo a asumir hacia adelante una responsabilidad histórica: conducir a Venezuela de una etapa de incertidumbre y conflicto a una etapa de democracia plena, reconocida por su propio pueblo y por el mundo”, añadió Rodríguez.

Rodríguez reconoció, sin embargo, que el proceso del país tendrá dificultades: “Venezolanos, no prometo un camino fácil. La recuperación del país tomará un tiempo. La reconstrucción del alma nacional será nuestra prioridad”, reiteró.

Delcy Rodríguez fue a Nueva York, Estados Unidos. | Foto: X: @delcyrodriguezv

En su intervención no mencionó a Nicolás Maduro, pero sí agradeció la intervención de Estados Unidos, en especial a Donald Trump por su “disposición a retomar el camino de las relaciones diplomáticas y de cooperación”.

Otro de los mensajes de su discurso estuvo dirigido a los venezolanos que abandonaron el país.

“Les digo que vale la pena creer de nuevo... Es el momento de construir el país al que muchos quieran regresar y no aquel del que muchos quisieran huir”, afirmó.

Finalmente, la Presidenta interina mandó un mensaje de esperanza y unión al país.

“Que Dios bendiga a Venezuela y que la unión de su pueblo sea de ahora en adelante nuestra bandera más grande, para mostrar al mundo y para mostrar de lo que somos capaces los venezolanos de bien, dignos y con moral histórica para seguir adelante”, concluyó.