La crisis política y financiera que atraviesa Paraguay puso al presidente Santiago Peña frente a un proceso de juicio político que podría terminar con su destitución. Aunque el mandatario presentó su renuncia el jueves 5 de noviembre, el Congreso no formalizó su salida y decidió continuar con el procedimiento constitucional impulsado por legisladores de la oposición y de su propio partido.

La controversia se desató después de la intervención de Ueno Bank por parte del Banco Central de Paraguay, que detectó incumplimientos en los requisitos mínimos de solvencia de la entidad financiera. El caso provocó protestas, preocupación entre los ahorradores y cuestionamientos sobre los vínculos que el mandatario tuvo con el grupo empresarial relacionado con el banco.

El Senado paraguayo rechazó la solicitud de 72 horas adicionales presentada por Peña para preparar su defensa dentro del juicio político. | Foto: Tomado de internet

La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la acusación contra Peña, con 78 votos favorables de los legisladores presentes, y trasladó el expediente al Senado, que tiene la responsabilidad de adelantar el juicio político y decidir si el presidente debe ser separado del cargo.

La renuncia presentada por Peña quedó sin resolución después de que una sesión extraordinaria del Congreso se levantara por falta de cuórum. En consecuencia, el mandatario continúa ejerciendo sus funciones mientras avanza el procedimiento en su contra.

¿Por qué Santiago Peña enfrenta un juicio político?

El origen de la crisis está relacionado con la intervención de Ueno Bank, una entidad financiera que experimentó problemas de solvencia y quedó bajo control del Banco Central paraguayo.

El mandatario había tenido participación accionaria en el grupo empresarial que controlaba el banco, aunque vendió sus acciones en 2025. Esta relación se convirtió en uno de los principales argumentos de los sectores políticos que promovieron el juicio político.

Entre los señalamientos presentados contra Peña figuran presuntos conflictos de intereses, utilización de recursos de fondos de pensiones, interferencias en los organismos de supervisión financiera y posibles irregularidades relacionadas con la administración de recursos públicos.

También se cuestiona el nombramiento de Carlos Carvallo como presidente del Banco Central, debido a su anterior vinculación con Ueno.

Los acusadores sostienen que las decisiones y actuaciones del Gobierno habrían favorecido intereses relacionados con la entidad financiera y que existieron fallas institucionales en la supervisión de sus operaciones.

El presidente paraguayo presentó su renuncia en medio de la crisis financiera de Ueno Bank. La Cámara de Diputados aprobó el avance del juicio político con 78 votos y remitió el proceso al Senado. | Foto: Redes sociales Santiago Peña

Uno de los elementos más particulares de esta crisis es que la renuncia del mandatario no logró convertirse en una salida efectiva del poder. Peña anunció su decisión de abandonar la Presidencia el jueves 5 de noviembre, cuando el Congreso debatía la posibilidad de someterlo a juicio político.

La situación dejó abierta la continuidad de los dos procedimientos: por un lado, la renuncia que debe resolver el Congreso y, por otro, el juicio político que busca establecer si existen motivos para destituirlo.

La resolución del juicio político y las investigaciones relacionadas con Ueno Bank serán determinantes para establecer las responsabilidades en una crisis que pasó de afectar al sistema financiero a convertirse en uno de los mayores desafíos políticos del actual Gobierno paraguayo.