Vivir en Estados Unidos representa para muchas personas la posibilidad de acceder a mejores oportunidades laborales y económicas. Sin embargo, también implica enfrentarse a costos de vida que pueden hacer que actividades cotidianas, consideradas normales en Colombia, se conviertan en verdaderos lujos.
Esa fue la reflexión que compartió una colombiana residente en Estados Unidos a través de un video en redes sociales, donde explicó cuáles son algunas de las situaciones que más la sorprendieron desde que emigró, siendo consideradas un lujo en Estados Unidos, y algo normal en Colombia.
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue el relacionado con los servicios de lavandería.
Según contó, algo tan habitual en Colombia como lavar la ropa cuando se quiera, en Estados Unidos implica tener que llevar cada semana la ropa sucia acumulada para ser lavada, esto además del tiempo, que toma por lo menos dos horas, representa un gasto considerable, pues en promedio, asegura que gasta cerca de 10 dólares por usar la máquina.
“En Colombia tú puedes lavar en el momento en que lo necesites. Aquí yo voy semanal a lavar, y en sí se te va bastante dinero si lo haces semanal, como yo, porque una lavada, mínimo, te puede costas 10 dólares, hagan la cuenta ustedes”, indicó la joven.
De otro lado, la creadora de contenido también se refirió al temor que siente de vivir en casas de “mentiras”. “Aquí todas están hechas en madera, y a mí eso me da miedo donde llegue a haber un terremoto”, aseguró en comparación con Colombia, donde dijo, las construcciones eran más estables.
También indicó que el agua en Estados Unidos, “por ningún lado es potable”, por lo que siempre deben estar comprando botellones de agua para poder consumirla, lo que contrario en Colombia, es normal, pues el agua se puede beber hasta de la llave, y es apta para cocinar.
“Acá tienes que estar comprando las pacas de botellas de agua o, como suelo hacer yo, recargo el garrafón de agua”.
Asimismo, destacó que la comida no tiene sabor, y que incluso alimentos como el pollo, “no sabe a pollo”. Eso, además de que las frutas tampoco saben igual, y que muchas de ellas son modificadas para que no tengan semillas.
“Incluso, la papa no sabe a papa, es super blandita y se cocina muy rápido, y la zanahoria es demasiado dulce, además de los precios tan costosos”.
Su publicación generó numerosas reacciones en redes sociales, donde otros migrantes coincidieron con varias de sus observaciones y otros respondieron jocosamente.
“Me estás diciendo que el sueño americano es vivir en Latinoamérica?”, “Mi reina, ¿y la salud? definitivamente somos millonarios”, “Ni las papas, ni los huevos, ni el arroz, no saben a nada”, escribieron algunos internautas.
No obstante, muchos señalaron que, aunque los salarios suelen ser más altos en Estados Unidos, también lo son los gastos asociados a servicios que en Colombia resultan mucho más accesibles.