Al menos 21 personas fallecieron y varias más resultaron heridas en el accidente de un tren que descarriló cerca de Adamuz, en la provincia española de Córdoba (sur), y que colisionó con otro convoy que circulaba por la vía contraria.

La magnitud de la tragedia ferroviaria ocurrida en la provincia de Córdoba ha escalado de forma alarmante en las últimas horas.

Lo que inicialmente se reportó como un siniestro con víctimas limitadas se ha transformado en un suceso de proporciones críticas tras la confirmación de que al menos 21 personas perdieron la vida y decenas resultaron heridas. El descarrilamiento, ocurrido en el término municipal de Adamuz, ha sumido al país en un estado de luto y máxima alerta.

“Hay 21 fallecidos”, indicó la Guardia Civil en un breve mensaje enviado a la AFP. “La situación tiende a que la cifra de fallecidos aumente”, señaló a periodistas Antonio Sanz, encargado consejero de sanidad de Andalucía, quien dijo que el número de heridos ascendía a 73, seis de ellos muy graves.

Varios pasajeros que viajaban en los vagones afectados han utilizado sus redes sociales para documentar la angustia vivida. En diversas plataformas, se han difundido imágenes del interior de los trenes donde se aprecia la falta de fluido eléctrico y la presencia de humo, lo que obligó a los ocupantes a mantener la calma en medio de la oscuridad total.

En uno de los testimonios más desgarradores compartidos en la red social X, un usuario describió cómo los viajeros de su vagón se encontraban físicamente bien, pero reinaba la incertidumbre sobre el estado de las personas en el resto del convoy. El mensaje destacaba la urgencia con la que se solicitaba la presencia de personal médico para atender a quienes presentaban lesiones visibles.

El periodista de RNE, Salvador Jiménez, quien se encontraba a bordo del tren que partió de Málaga, ofreció detalles esclarecedores sobre la magnitud del impacto en el canal 24 horas. Según su relato, el inicio del accidente se sintió como un fuerte movimiento similar a un terremoto, lo que alertó de inmediato a toda la tripulación y a los pasajeros.

Jiménez explicó que los dos últimos vagones del tren de Iryo fueron los más afectados, llegando uno de ellos a volcar completamente. El impacto fue de tal intensidad que los cristales de las unidades terminaron destrozados, complicando la situación para quienes se encontraban en el interior de los compartimentos en el momento del descarrilamiento.

Ante la emergencia, se realizaron llamados inmediatos para localizar a cualquier profesional sanitario que viajara en el tren.