El mundo árabe y la comunidad internacional asimilan el impacto de una pérdida histórica. Este domingo se confirmó el fallecimiento de uno de los dirigentes más influyentes del Golfo Pérsico en las últimas décadas.

El órgano soberano del país, conocido formalmente como el Amiri Diwan, comunicó de manera oficial el deceso del exmandatario, lo que dio inicio a una jornada de honores institucionales y restricciones.

El deceso del jeque Hamad bin Jalifa al Thani se produjo en horas de la mañana a los 74 años de edad, marcando el fin de una era para la nación del Golfo.

A través de un pronunciamiento emitido bajo el calendario tradicional y occidental, las autoridades expresaron su pesar por la partida de quien llamaron el Emir Paterno.

El impacto de su gestión se extiende mucho más allá de las fronteras de Oriente Medio debido a la profunda transformación comercial que diseñó durante su mandato.

Su ascenso al poder en 1995 representó un punto de inflexión radical en la dinámica regional. Tras asumir la conducción del Estado en un momento de tensiones familiares internas, el joven dirigente implementó una visión expansiva que sacó a la superficie el verdadero potencial de sus recursos naturales.

El emir emérito de Catar, Hamad bin Jalifa al Thani, murió este domingo, 12 de julio. | Foto: AFP

Bajo su dirección, la infraestructura local experimentó cambios definitivos que permitieron enviar el primer cargamento de gas natural licuado al exterior en 1996, convirtiendo al territorio en el principal exportador mundial.

La gestión financiera del mandatario arrojó cifras sin precedentes de acuerdo con los registros de los organismos multilaterales. Durante los 18 años en los que estuvo al frente del gobierno, la economía interna se multiplicó de forma exponencial, superando los 199.000 millones de dólares para el momento de la transición del mando en 2013.

Gran parte de estos excedentes se canalizaron a través de la Autoridad de Inversiones de Qatar (QIA), un fondo soberano fundado en 2005 para adquirir activos en corporaciones internacionales de renombre.

Los intereses del jeque también tocaron de cerca el entorno empresarial de Sudamérica gracias a alianzas pioneras. En el año 2010, el líder catarí concretó una alianza estratégica con el reconocido banquero Jaime Gilinski para el desarrollo de la sociedad Panamá Pacífico.

Este megaproyecto inmobiliario, levantado sobre los terrenos de la antigua base militar estadounidense de Howard, convirtió al inversionista colombiano en el primer socio comercial de la nación árabe en toda la región de Latinoamérica.