El domingo, se dio a conocer que una emergencia aérea prendió las alarmas en el aeropuerto de Bangor, en Maine, en el extremo noreste de Estados Unidos, luego de que fuera declarada una tormenta invernal en el país.
Según información preliminar, ocho personas a bordo de una aeronave Bombardier Challenger 650, perdieron la vida, cuando el jet privado se estrelló durante el despegue.
De acuerdo con medios internacionales, el avión, un jet ejecutivo con matrícula N10KJ (A00345), está registrada a nombre del bufete de abogados Arnold & Itkin, con sede en Houston, según registros públicos.
“Por favor, eviten el aeropuerto. La pista está cerrada en este momento. Se está investigando un incidente en las instalaciones. Los equipos de emergencia se encuentran en el lugar y están evaluando la situación“, indicaron la autoridades al interior del aeropuerto.
Cabe decir que, según los registros obtenidos por LiveATC.net, una plataforma que transmite en tiempo real las comunicaciones entre controladores aéreos, momentos antes a que ocurriera el aparatoso accidente, los profesionales intercambiaron mensajes entre la torre de control y varias aeronaves advirtiendo sobre la poca visibilidad que se tenía a esa hora.
Poco después, uno de los controladores aéreos alertó sobre la presencia de “un avión de pasajeros boca abajo”.
Cabe decir que, las primeras hipótesis del accidente, sugieren que el avión podría no haber despegado, sino que se salió de la pista durante el despegue.
No obstante, y según información no confirmada, testigos presenciales afirmaron que en el momento del incidente se oyó un fuerte estruendo a kilómetros de distancia.
Gran tormenta invernal causa al menos once muertes en EEUU
La fría tormenta invernal con temperaturas polares, azota este lunes, por tercer día consecutivo, a buena parte de Estados Unidos, dejando al menos once fallecidos, un millón de hogares sin energía eléctrica y miles de aviones en tierra.
Las autoridades advirtieron que una masa de aire procedente del Ártico provocará la caída de las temperaturas a niveles peligrosamente bajos durante algunos días más.
El estado de emergencia fue declarado en Washington y una veintena de estados.
Considerada por meteorólogos como uno de los peores episodios invernales de las últimas décadas en Estados Unidos, esta tormenta ha provocado intensas nevadas y acumulaciones de hielo con consecuencias potencialmente catastróficas, según el Servicio Nacional de Meteorología (NWS).
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, informó que cinco personas fueron encontradas muertas al aire libre este fin de semana.
“Aunque todavía no sabemos las causas de estas muertes, no hay recordatorio más poderoso del peligro del frío extremo y de la vulnerabilidad de muchos habitantes, en particular de los neoyorquinos sin hogar”, señaló el alcalde en una rueda de prensa el domingo.
En el estado de Texas, las autoridades confirmaron tres muertes, incluyendo la de una adolescente de 16 años fallecida en un accidente de trineo. En Luisiana, dos personas murieron por hipotermia.
Además, una persona murió y otras dos resultaron heridas en un choque vinculado con las condiciones meteorológicas el sábado en el sureste de Iowa, según la policía local.
Cerca de 820.000 clientes se encontraban aún sin servicio eléctrico el lunes por la mañana, sobre todo en el sur de Estados Unidos, según el sitio especializado PowerOutage.com.
En Tennessee, donde el hielo derribó líneas eléctricas, más de 250.000 clientes seguían sin suministro. Los cortes afectaban también a unos 100.000 clientes en Luisiana y en Misisipi.
Las autoridades desde Texas hasta Carolina del Norte y Nueva York instaron a los residentes a quedarse en casa debido a las condiciones peligrosas.
Vórtice polar
La tormenta se desplaza desde el domingo hacia el noreste del país, con intensas nevadas sobre ciudades densamente pobladas como Filadelfia, Nueva York y Boston.
“Seguiremos monitoreando y manteniendo el contacto con todos los estados en la trayectoria de esta tormenta. ¡Manténganse a salvo y manténganse abrigados!”, instó el presidente Donald Trumo en un mensaje en su plataforma Truth Social.
Los grandes aeropuertos de Washington, Filadelfia y Nueva York se encontraban prácticamente paralizados. Al menos 19.000 vuelos han sido anulados desde el sábado y otros miles han sufrido retrasos, según el sitio FlightAware.