En medio de la devastación que dejaron los recientes terremotos en Venezuela, una historia de supervivencia ha conmovido a miles de personas. Bailey, un perro de raza French poodle de dos años, fue encontrado con vida después de permanecer 29 días atrapado bajo los escombros, protagonizando uno de los rescates más emotivos registrados tras la emergencia.

El hallazgo ocurrió el pasado 23 de julio, cuando equipos de rescate y habitantes de la zona trabajaban entre las estructuras colapsadas. Contra todo pronóstico, el animal logró resistir casi un mes aislado, convirtiéndose en un símbolo de esperanza para una comunidad golpeada por la tragedia.

La historia dio un giro inesperado cuando Victoria, una niña de 11 años, llegó al lugar junto a su padre, Jairo, para conocer el estado de una familiar que había quedado atrapada tras el desastre. Al acercarse, observaron una gran cantidad de personas reunidas alrededor de un punto específico donde corría el rumor de que un perro seguía con vida.

Al enterarse de que el animal era de color blanco, Victoria sintió que podía tratarse de su mascota. Sin pensarlo dos veces, descendió del vehículo en el que se movilizaba y corrió hasta el sitio del rescate.

Cuando finalmente lo vio, confirmó que se trataba de Bailey. Sin embargo, el prolongado tiempo que pasó bajo los escombros había dejado al perro completamente desorientado, por lo que en un primer momento no reaccionó al escuchar la voz de su dueña.

Tras ser liberado, Bailey fue trasladado de inmediato a una clínica veterinaria para recibir atención especializada. Según explicó Jairo, una veterinaria decidió hacerse cargo del tratamiento desde el primer momento y abrió las puertas de su centro médico para acompañar todo el proceso de recuperación.

Equipos de rescate lograron sacar con vida al perro, que ahora se recupera bajo atención veterinaria. | Foto: Redes sociales

La profesional señaló que casos como el de Bailey representan un alivio en medio del dolor que deja una tragedia de esta magnitud y resaltó que rescates como este renuevan la motivación de quienes trabajan atendiendo la emergencia.

Actualmente, el perro permanece bajo observación médica mientras continúa recuperándose de las secuelas físicas ocasionadas por los casi 30 días que permaneció atrapado.

Bailey llegó al hogar de la familia cuando apenas tenía un mes de nacido. Victoria recordó que siempre soñó con tener una mascota y que fue gracias a una tía, que criaba perros, que pudo cumplir ese deseo.

Con el paso del tiempo, el French poodle desarrolló un vínculo muy especial con la madre de la niña, quien era la encargada de cuidarlo diariamente. Victoria asegura que, más que sentirse su dueña, siempre lo consideró como un hermano dentro de la familia.