El ministro de Energía y Minas del país latinoamericano, Ángelo Alfaro, se apartó de su cargo tras verse envuelto en una fuerte polémica, luego de que una mujer lo acusara de haberla violado en el año 2000, cuando ella tenía 16 años y él 47, producto de lo cual nació un hijo.
Una vez puesta la denuncia, Alfaro presentó su renuncia al cargo de ministro de Minas y Energías, no sin antes rechazar la acusación en su contra. El exfuncionario peruano sostuvo que aquella se trató de una relación consensuada, puesto que estaban “enamorados”, y que la denunciante busca en estos momentos recibir dinero por parte suya.
Según contó Jennifer Canani, quien en la actualidad tiene 42 años, al medio peruano Willax, Ángelo Alfaro abusó de ella hace aproximadamente 26 años, cuando ella todavía era estudiante de escuela en Pucalpa y él era gerente de la empresa de electricidad Electro Ucayali, la más importante de esa ciudad, al este de Perú.
De acuerdo con su relato, conoció al exmimistro en una salida con amigos y despertó la mañana siguiente en el dormitorio de Alfaro, después de ingerir una bebida alcohólica y perder el conocimiento por lo que sería una sustancia que había en el interior esta.
Jennifer Canani señaló, además, que luego de esto acudió a la comisaría de Pucalpa para hacer efectiva la denuncia, pero en el lugar no quisieron realizar el procedimiento. Posteriormente, tras confirmarse su embarazo, el mismo Alfaro reconoció su paternidad y le pidió que fuera vivir con él. Durante la convivencia con el hombre, la mujer aseguró ser víctima de “gritos, maltrato psicológico y maltratos físicos”.
El hijo de ambos vive en la actualidad en Australia. Su madre no lo ve desde el 2016. Según ella, su padre lo envió a aquel país oceánico para impedir su vinculación. El ahora exministro dice, por su parte, que la mujer hizo público el caso para poder reencontrarse con el joven, entre otras razones.
En declaraciones a un canal peruano, Alfredo se defendió de las acusaciones y señaló que se trató de una relación consentida: “Mi único pecado ha sido enamorarme, no he cometido ningún delito”, subrayó.
“Es más, no me enamoré, nos enamoramos. Era otro escenario hace 25 años. Yo nunca abusé de ella, mantuvimos una relación cordial, incluso con conocimiento de su familia. Ellos convivieron conmigo”, confirmó quien ahora está en el ojo del huracán por estos hechos.