El máximo líder de Irán, Alí Jamenei, responsabilizó este sábado 17 de enero directamente al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, por las víctimas y los daños provocados durante las protestas registradas en la República Islámica en las últimas semanas, las más graves de la historia de esa nación.

En una masiva reunión adelantada en Teherán ante miles de seguidores, Jamenei afirmó que las manifestaciones forman parte de un “complot estadounidense” destinado a desestabilizar al país.

Manifestantes contra el régimen iraní queman una imagen del ayatolá Alí Jamenei durante una concentración frente a la embajada de Irán, en el centro de Londres | Foto: AFP or licensors

“Consideramos al presidente de Estados Unidos culpable de las víctimas, los daños y las acusaciones que ha dirigido a la nación iraní”, expresó el líder iraní al momento de señalar que el objetivo de Washington es “devorarse a Irán”.

El líder iraní agregó que esta vez la intervención extranjera habría alcanzado un nivel inédito. A diferencia de episodios anteriores, que, sostuvo, involucraban a periodistas o políticos de segundo nivel, Jamenei acusó que en esta ocasión el propio Trump habría participado de manera directa en estos hechos violentos.

“La particularidad del reciente complot es que el propio presidente de Estados Unidos intervino personalmente: habló, amenazó y, alentando a los conspiradores, les envió el mensaje de que avanzaran, que no tuvieran miedo y que contarían con apoyo militar”, expresó AlíJamenei.

Bajo ese sentido, acusó la presencia de agentes seleccionados por los servicios de inteligencia de los Estados Unidos e Israel para provocar disturbios en el país.

El líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, consideró que las autoridades deben “quebrar la espalda de los sediciosos” liderados por Trump, tras la represión de una ola de manifestaciones contra el poder que ha dejado miles de muertos. | Foto: AFP or licensors - Montaje: Semana

Pese a endurecer su discurso, Jamenei descartó llevar a Irán a un conflicto armado. “No llevaremos al país hacia la guerra, pero tampoco dejaremos impunes a los criminales internos e internacionales del complot estadounidense”, agregó el líder iraní al dejar claro que “Estados Unidos debe rendir cuentas”.

En un reconocimiento poco habitual, el líder supremo aludió a las causas económicas que detonaron las movilizaciones. “La situación económica no es buena, la gente del pueblo lucha por su sustento diario”, dijo, llamando a los funcionarios del Gobierno a trabajar con mayor seriedad y a redoblar sus esfuerzos para enfrentar la inestabilidad económica.

Hay que tener presente que las protestas comenzaron el 28 de diciembre, cuando comerciantes de Teherán cerraron sus negocios en rechazo a la fuerte caída del rial. Sin embargo, las movilizaciones se expandieron rápidamente a otras regiones del país, con consignas como “Muerte a la República Islámica” y “Muerte a Jamenei”.

Las manifestaciones han sido reprimidas de manera violenta por las fuerzas de seguridad. Aunque las cifras oficiales no han sido confirmadas, organizaciones opositoras con sede en el exilio cifran en 3.428 los fallecidos y en 19.000 los detenidos.

En paralelo, Donald Trump había advertido previamente que Estados Unidos podría atacar Irán si continuaban las muertes, cuando el balance oficial hablaba de siete víctimas. Posteriormente, afirmó que “va ayuda en camino”, declaración que fue interpretada por sectores del Gobierno iraní como una señal de posible intervención en la República Islámica.

Al menos 3.090 muertos, incluidos 2.885 manifestantes ha dejado la represión del movimiento de protesta en Irán, según la ONG HRANA. | Foto: AFP or licensors

*Con información de AFP