En el mundo de las redes sociales se ha hecho viral un video en el que se observa a un adulto mayor de 78 años, que a pesar de su avanzada edad, sigue activo laboralmente como repartidor en Tennessee, Estados Unidos.

Se trata de Richard Pulley, quien en el clip mostró algunas dificultades físicas para hacer la entrega de un pedido asignado, lo que generó gestos de solidaridad por parte de varios internautas. El video fue registrado por la cámara de seguridad de la casa de la clienta que solicitó dicho pedido.

Allí, el hombre estadounidense sube las escaleras a una velocidad lenta mientras termina de hacer la entrega del pedido. Y es que el video fue compartido por la misma propietaria del inmueble a través de su cuenta de TikTok, quien cumplió el objetivo de que fuera viral y generar compasión por el repartidor.

Las dificultades físicas de un repartidor de avanzada edad. | Foto: El País

Una vez la mujer se dio cuenta de la compasión por el hombre de avanzada edad, tomó la decisión de abrir en internet una campaña de recaudación de fondos para ayudarle a que tanto él como su familia reciban una ayuda económica fundamental que les ayude a su subsistencia.

Con solo unas horas de abierta la campaña, ciudadanos de distintas partes del mundo empezaron a donar, generando un impacto masivo. Y es que hasta el último viernes, se registró el recaudo de 500.000 dólares, lo que en pesos colombianos equivale a casi $1.850 millones.

Según el relato de Richard Pulley, en la actualidad se encuentra laborando no por gusto, sino porque ha venido enfrentando algunas dificultades económicas que le impiden cumplir con las obligaciones financieras de algunas de sus necesidades. Algunos de estos son gastos básicos y médicos, principalmente por su esposa, quien recientemente perdió su empleo.

Como gesto de gratitud, tras conocer que una persona que no conocía emprendió la iniciativa de colaborarle económicamente, agradeció a la mujer y dijo que volvió un sentimiento de esperanza que desde hace un tiempo no sentía en medio de su complicada situación de calidad de vida.

Sin duda alguna, el caso de Pulley ha evidenciado situaciones similares que en varios lugares del mundo sufren personas de la tercera edad, quienes se arriesgan a continuar trabajando en una edad en la que deben estar descansando. Las razones se deben a dificultades económicas o porque, por distintos motivos, no pudieron obtener una pensión.