La ONU presentó hoy una iniciativa mundial para ayudar a los defensores ambientales en su trabajo por la protección del hábitat, y lo hizo en Brasil, considerado el país más peligroso para los activistas y donde en 2017 se registró casi el 30 % del total de los homicidios por ese motivo en el planeta.

De los 207 asesinatos de defensores del medioambiente en el mundo durante 2017, el 27,5 % tuvo lugar en Brasil, donde ocurrieron 57 homicidios de personas que luchaban por la protección del hábitat, según cifras de la ONG Global Witness, uno de los socios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la iniciativa.

Según el último informe de la ONG, tras Brasil, los países más peligrosos para los activistas en 2017 fueron Filipinas (48), Colombia (24) y México (15).