Oficinas destruídas, vidrios rotos y documentos y mobiliario totalmente calcinados hacen parte de las afectaciones en las sedes de la Alcaldía y el Concejo de Jamundí, que fueron atacadas e incendiadas en la noche del viernes por algunos manifestantes.
"Estos actos son supremamente dolorosos y reprochables. Nada justifica el uso de la violencia y nuestra posición como gobierno y mía como alcalde ha sido siempre el diálogo como la única salida, para que la vida prevalezca", aseveró al respecto el alcalde Andrés Felipe Ramírez.