Carlos Alberto Fernández es un caleño pensionado que vive desde hace años en el barrio La Flora, y quien desde niño tiene una afición y un amor profundo por los pesebres. El suyo es un monumento arquitectónico lleno de detalles, y de minuciosas escenas que rodean al nacimiento.

El amor por los pesebres nació hace muchos años, desde su juventud. De muy niño recuerda que siempre en su casa se hacían y quien se preocupaba por hacer este trabajo era su mamá, de quién cree que heredó el amor por esta bella tradición.