El pontífice argentino aseguró que la atención a los pobres no puede ser "la moda de un pontificado", pero en estos cinco años Francisco se ha volcado en atender a los más desfavorecidos.
El año pasado Francisco instituyó la Jornada Mundial de los Pobres para la Iglesia católica y en su segunda edición, el papa celebró de nuevo una misa en la basílica de San Pedro, donde en las primeras filas se sentaron 6000 sintecho, indigentes e inmigrantes.