Un carro bomba, detonado por el Cartel de Medellín, destruyó la zona de los griles en la calle 5 con carrera 39 de Cali. En el atentado, cuyo objetivo era el estadio Pascual Guerrero, donde jugaban América de Cali y Deportivo Independiente Medellín, murieron nueve personas y más de 45 resultaron heridas.