En la pantalla proyectada se leía grande: “La Técnica del YO”. Al frente, un instructor en el salón comunal de Fe y Alegría explicaba con vehemencia cómo cambiar un reclamo agresivo por una comunicación constructiva.

No era una clase universitaria cualquiera. El público estaba compuesto por los verdaderos motores de los barrios de la Comuna 15 de Cali y de Jamundí. Eran 52 rostros atentos, tomando notas, levantando la mano.

Entre refrigerios y risas, se gestó algo más importante que una lección técnica: se fortaleció la red de apoyo comunitario. Estos líderes demostraron que, para pedir mejoras en sus barrios, primero deben mejorar la forma en que se comunican entre ellos y con el mundo digital. Al final, la foto grupal con los diplomas en alto selló el pacto de aplicar lo aprendido en cada esquina de sus comunidades.