El Establecimiento Público Ambiental del Distrito de Buenaventura, EPA, abrió un proceso de licitación pública por $ 489 millones para sembrar árboles en un sector de este departamento.

El proceso contractual se abrió el 9 de febrero de 2026 y la fecha límite para la presentación de ofertas es el 12 del mismo mes.

El objetivo principal de este proceso es “lograr la intervención técnica de 30 hectáreas de ecosistema de manglar, discriminadas en la reforestación de 10 hectáreas nuevas y el mantenimiento especializado de 20 hectáreas establecidas en las vigencias 2024 y 2025″, dice el proceso contractual.

Estos son algunos de los alcances del proyecto. | Foto: El País

En la práctica, son 42 familias de la comunidad de Papagayo, en Buenaventura, las que se beneficiarán por estas labores.

Algunos otros alcances del contrato son los siguientes:

  • Incrementar la densidad poblacional y la salud del dosel en las zonas priorizadas de la comunidad de Papagayo, mitigando el impacto de la tala y las aperturas de claros.
  • Establecer y fortalecer 5 unidades productivas de cultivos de pan coger, dotando a las familias de material vegetal agrícola (150-180 individuos por unidad) y herramientas para su sustento autónomo.
  • Potenciar la capacidad operativa del vivero de Papagayo, asegurando la producción de un inventario de al menos 6000 plántulas (forestales y agrícolas) para el autoabastecimiento del territorio

Además se estipuló que, de las 42 familias que serán beneficiadas, 5 serán escogidas para fortalecer sus unidades productivas mediante prácticas agroecológicas que permitan la reducción del concepto extractivista de los manglares.

Este es el cronograma del proceso contractual. | Foto: El País

“La implementación no se limita a la entrega de insumos; conlleva un acompañamiento técnico para el diseño del arreglo productivo (distribución de las especies en la parcela) bajo principios agroecológicos. Se priorizará el uso de técnicas tradicionales del Pacífico, como la siembra en azoteas para plantas medicinales y el uso de barreras vivas para proteger los cultivos de las condiciones salinas y del viento. Asimismo, se integrará la gestión de residuos domésticos a través de la creación de una compostera funcional, transformando los desechos orgánicos en el fertilizante necesario para sostener la productividad de la unidad sin recurrir a químicos externos“, explicó EPA.

De acuerdo con el cronograma del proceso contractual, el contrato debe estar firmado para el 18 de febrero de 2026, mientras que el plazo de ejecución de las labores es hasta el 18 de junio del mismo año.