En medio del juicio que se adelanta contra los congresistas y excongresistas Wadith Manzur, Karen Manrique, Liliana Bitar Castilla, Juan Pablo Gallo, Julián Peinado y Juan Diego Muñoz por el escándalo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), algunas decisiones volvieron a ser cuestionadas.
Esta vez, el senador Wadith Manzur insistió en solicitar la nulidad del proceso penal que enfrenta, cuestionando la decisión de los conjueces que avalaron la acusación en su contra y aseguró que era “físicamente imposible” que escucharan los testimonios de Alejandra Benavides, Olmedo López y otras personas vinculadas al proceso.
Durante el segundo día de la audiencia preparatoria de juicio del miércoles 21 de octubre, Manzur intervino para debatir la decisión, emitida en su contra por la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, en la que se ordenó su captura.
“No es un tema menor. Estamos hablando de la libertad de una persona”, señaló el político, sosteniendo que la acusación presenta vacíos y que durante las actuaciones judiciales se habrían vulnerado sus derechos al debido proceso y a la defensa.
El funcionario consideró que los dos conjueces que reanudaron la discusión y avalaron la ponencia del magistrado Misael Rodríguez, que pedía la medida de aseguramiento en centro carcelario, no pudieron leer los 50 mil folios ni estudiar detalladamente los 40 testimonios recolectados en un año.
“Yo en esta petición solamente quiero acompañar esta decisión diciendo: pónganle sentido lógico a las cosas. Las decisiones tienen que tener sentido lógico, señora procuradora. La física y la lógica denotan que es imposible lo que sucedió en el marco de esta decisión que tomaron los conjueces”, añadió Manzur.
Manzur demostró su descontento tras ser acusado por el delito de cohecho impropio, decisión formalizada el 20 de octubre por la Sala de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia.
El congresista argumentó que el documento judicial no precisa de manera suficiente cuál habría sido el acto que aceptó ni las condiciones en las que presuntamente se habría comprometido a recibir beneficios a cambio de determinadas gestiones.
“La acusación no narra el acto con el que yo había aceptado. Deja abierto el momento en que habría ocurrido y no fija qué se me prometió ni cuál era la utilidad”, señaló Manzur.
En ese sentido, resaltó que no se explica con claridad qué habría aceptado durante las conversaciones que sostuvo con el entonces ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, y con María Alejandra Benavides, quien trabajaba como asesora de ese despacho.
“¿Qué acepté y cómo lo acepté?”, preguntó en medio del proceso judicial, al explicar que existen muchos vacíos en la acusación.
Además, pidió precisar cuál habría sido el contrato que presuntamente recibiría a cambio de las gestiones investigadas y las circunstancias de tiempo, modo y lugar en las que se habría concretado el supuesto acuerdo.
Mientras tanto, el senador permanece privado de la libertad en la cárcel La Picota, en Bogotá.