Un nuevo hecho de violencia se registró en el norte del Cauca, donde comunidades campesinas reportaron el hallazgo de los cuerpos sin vida de un hombre y una mujer en la vereda Taminango, jurisdicción rural del municipio Santander de Quilichao.
De acuerdo con la información entregada por habitantes del sector, el hecho ocurrió en la mañana del martes 14 de abril, cuando pobladores que transitaban por la zona encontraron los cadáveres de ambas personas, quienes presentaban múltiples heridas ocasionadas por proyectil de arma de fuego, al parecer de fusil.
Las primeras versiones apuntan a que la pareja habría sido interceptada por sujetos armados mientras se movilizaba por este punto rural. Posteriormente, según relatan testigos, fueron retenidos y llevados a un lugar apartado, donde finalmente fueron asesinados.
Debido a las condiciones de seguridad en esta parte rural, donde persisten dificultades para el acceso de la fuerza pública y organismos judiciales, fueron líderes comunitarios quienes, en un acto humanitario y solidario, trasladaron los cuerpos hasta el casco urbano del municipio para facilitar las diligencias correspondientes, informando de lo sucedido a las autoridades, así como a la Policía.
Las víctimas fueron identificadas como Gabriel de Jesús López Gómez, de 43 años de edad, y María José Rodríguez, oriunda de la ciudad de Pereira, así hincha fiel del América de Cali. Según información preliminar, el hombre presentaba al menos tres impactos de bala en diferentes partes del cuerpo.
“El muchacho lo reconocíamos porque lastimosamente tenía como dificultades con el consumo excesivo de alucinógenos, de la peleada poco sabemos, todo indica que andaba con el joven al momento de la retención y el ataque”, expresaron líderes sociales quilichagüeños al exponer que existe muchos temor en la zona porque posiblemente se esté ejecutando un plan de la mal llamada limpieza social.
Y es que hasta el momento son tres habitantes de calle asesinados durante este 2026, sumándose ahora este caso. En otro caso dos mujeres y un hombre, en condición de calle, resultaron heridos tras ser atacados con arma de fuego.
Además, este doble homicidio vuelve a evidenciar la compleja situación de orden público que enfrentan las zonas rurales del norte del Cauca, donde la presencia de actores armados ilegales continúa generando riesgos para la población civil, como bien reportan las mismas comunidades.
Las autoridades no han emitido un pronunciamiento oficial sobre los responsables ni los móviles del crimen, mientras la comunidad exige garantías de seguridad y mayor presencia institucional en estos territorios de las áreas rurales de los municipios.