La creciente confrontación entre las denominadas pandillas y otros grupos criminales en el municipio de Puerto Tejada causa aún un impacto devastador y trágico entre los pobladores, que cada vez con mayor frecuencia son víctimas de la violencia armada que afecta a los civiles del norte del departamento del Cauca.

Los más recientes hechos se registraron, de acuerdo con las autoridades, el pasado viernes 13 de marzo, cuando un vendedor ambulante y un menor de 13 años de edad resultaron víctimas en medio de enfrentamientos entre pandillas que operan en distintos sectores del oriente de ese municipio, paradójicamente uno de los más prósperos de la región. Ambas víctimas, después, fallecieron cuando recibían atención médica entre centros asistenciales, confirmaron los familiares.

Los integrantes del Ejército apoyan a los policías a la hora de adelantar controles en los barrios y vías de acceso al municipio de Puerto Tejada, Cauca. | Foto: Alcaldía de Puerto Tejada

Y es que la disputa territorial entre estas estructuras delincuenciales, relacionadas generalmente con el control de rutas del microtráfico y la lucha por el control de barrios o veredas estratégicas, volvió a sembrar dolor y luto entre los habitantes de esta población nortecaucana.

De acuerdo con versiones entregadas por las autoridades y la comunidad, el menor identificado como Emanuel Duque, de apenas 13 años de edad, terminó gravemente herido tras recibir el impacto de una bala perdida durante una balacera registrada en el sector de El Escape, más exactamente sobre la carrera 10 del barrio El Hipódromo.

“El niño fue trasladado de urgencias a un centro asistencial en la ciudad de Cali, donde, pese a los esfuerzos médicos, falleció horas después debido a la gravedad de la herida que presentaba en la cabeza, situación que fue confirmada en la tarde del pasado sábado 14 de marzo”, informaron comunicadores sociales de este municipio.

En el mismo contexto de violencia, un vendedor ambulante fue asesinado en el barrio Altos de París, otro hecho que generó indignación y rechazo entre los habitantes del municipio, quienes denuncian que la confrontación entre pandillas ha convertido a la comunidad en rehén de este conflicto armado.

En el sector de El Escape, en el barrio El Hipódromo, un niño de 12 años resultó gravemente herido por una bala perdida durante un enfrentamiento armado. | Foto: Alcaldía de Puerto Tejada

“El señor quedó también en una de estas confrontaciones y terminó impactado por una bala perdida, como bien lo relataron los testigos de este hecho”, informaron varios periodistas de esta población al indicar que aumentó el temor por este fenómeno violento al punto que ya muchas familias optan por no salir de sus viviendas y, cuando lo deben hacer, tomar la mayor precaución posible para no terminar atrapados en estas balaceras.

Aunque las autoridades locales y la fuerza pública han adelantado operativos y estrategias para enfrentar este fenómeno, las disputas por el control de sectores y corredores del microtráfico siguen generando enfrentamientos armados que terminan afectando directamente a la población civil.

Uno de los factores que más preocupa a los portejadeños es el aumento de las llamadas “fronteras invisibles”, que restringen la movilidad entre los ciudadanos tanto en el casco urbano como en algunas zonas rurales. Estas divisiones territoriales impuestas por grupos delincuenciales impiden que muchas personas se desplacen libremente por temor a represalias, afectando actividades cotidianas como el trabajo, el estudio o el acceso a servicios básicos.

Autoridades anunciaron megatomas, recompensas y mayores controles para enfrentar la guerra entre pandillas que afecta a Puerto Tejada. | Foto: Alcaldía de Puerto Tejada