Los movimientos de tres importantes cabecillas de grupos armados ilegales en la frontera entre Colombia y Venezuela están bajo seguimiento de la inteligencia militar.
Silvana Guerrero, conocida con el alias de la Profe y señalada como cabecilla política del Frente de Guerra Oriental del Ejército de Liberación Nacional (ELN), y Javier Alonso Velosa, alias Jhon Mechas, junto con Carlos Eduardo García Téllez, alias Andrey, del frente 33 de las disidencias de las Farc, estarían utilizando zonas fronterizas para evadir la ofensiva de la fuerza pública en el Catatumbo.
Así lo reveló SEMANA en una publicación del 17 de octubre de 2026, basada en información suministrada por fuentes militares. Según el reporte, los tres cabecillas han tenido que abandonar lugares donde anteriormente se sentían seguros, en medio de las operaciones contra las estructuras armadas que mantienen presencia en Norte de Santander.
La ofensiva militar, que cuenta con cooperación de Estados Unidos a través de organismos como la DEA y el Comando Sur, ha incrementado la presión sobre los mandos de estas organizaciones. Los operativos buscan afectar sus capacidades de coordinación y confrontación, así como reducir su margen de movilidad en la región.
Silvana Guerrero habría abandonado sus posiciones en el Catatumbo
Uno de los episodios señalados en la publicación está relacionado con un operativo realizado el 15 de septiembre, cuando integrantes de la fuerza pública, en coordinación con la DEA y el Gaula Militar, lograron liberar a ocho personas secuestradas por el ELN en zona rural de Convención, Norte de Santander.
De acuerdo con las fuentes militares citadas por SEMANA, el procedimiento representó un golpe para la estructura de Guerrero, debido a que el área donde se encontraban los secuestrados estaba bajo su influencia. Tras esa operación, la cabecilla habría abandonado sus posiciones habituales y se habría desplazado hacia sectores de la frontera venezolana.
La información de inteligencia también apunta a que Guerrero se mueve entre campamentos improvisados en la región de Río de Oro, al norte del Catatumbo. Según esas fuentes, cambia de ubicación con frecuencia y restringe el uso de teléfonos celulares entre sus hombres para dificultar la localización de la estructura.
Los investigadores también encontraron mensajes en celulares recuperados de campamentos del ELN que, según el reporte periodístico, daban cuenta de la búsqueda de radios de comunicación y baterías para mantener las comunicaciones de esa organización.
La situación también involucra a los cabecillas del frente 33 de las disidencias de las Farc, estructura vinculada a alias Calarcá. Jhon Mechas y Andrey aparecen entre los objetivos de las operaciones militares desarrolladas en el Catatumbo.
Según fuentes militares citadas por SEMANA, un reciente bombardeo en zona rural de Tibú estuvo dirigido contra Andrey, quien habría sobrevivido al ataque. La operación se enmarca en la ofensiva contra los mandos que coordinan las acciones armadas de esta estructura.