Un tenso momento se vivió en el corregimiento de Villa Paz, zona rural de Jamundí, Valle del Cauca, tras la incursión de hombres armados que, según versiones preliminares, serían integrantes del frente ‘Jaime Martínez’ de las disidencias de las Farc.
De acuerdo con habitantes de la zona, los sujetos llegaron en dos camionetas, portando fusiles y realizando grafitis, mientras intimidaron a la población civil. En medio de la acción, se habrían llevado a cuatro jóvenes mayores de edad obligándolos a subir a uno de los vehículos para luego huir con rumbo desconocido.
Desde la Alcaldía del municipio, confirmaron que las personas retenidas son adultas y no menores de edad debido a la información que circulaba en el corregimiento. “Se pudo determinar que las personas que se llevaron hombres armados del corregimiento de Villa Paz en Jamundí son jóvenes mayores de 18 años. No hay, de acuerdo con la verificación que se hizo cotejando identidades menores de edad”, indicó la administración municipal.
Agregó que después de un consejo de seguridad tomaron cartas en el asunto: “Se activó la ruta de atención con la Defensoría del Pueblo, Personeria municipal, Ejército, Policía y gobierno local a través de sus diferentes dependencias. Asimismo se adelantan las labores de búsqueda por parte de grupos élites tanto de la policía como del ejército”.
El corregimiento de Villa Paz, siendo uno de los más grandes de Jamundí se encuentra ubicado a unos 35 minutos del casco urbano y ha sido escenario de presencia constante de grupos armados ilegales.
Defensoría del Pueblo alertó sobre disputa en el áre rural del municipio
Ante el caso, en el pasado mes de marzo, la Defensoría emitió la Alerta Temprana de Inminencia 009, en la que advertía sobre los riesgos sociales derivados de las disputas territoriales y el control ejercido por las disidencias en la región.
Además, la Alerta Temprana Electoral 013 de 2025 clasificó a Jamundí como una zona de riesgo por la hegemonía de estos grupos, lo que impacta directamente el ejercicio democrático y pone en peligro a líderes sociales y comunitarios.
A esto se suma una reciente escalada de violencia registrada en abril de 2026, con bloqueos, enfrentamientos armados y atentados, incluyendo el uso de motobombas, lo que ha llevado a calificar la situación como un “régimen del terror” para los habitantes.
El secuestro de las cuatro personas en Villa Paz se inscribe en este contexto de creciente violencia y vulnerabilidad, que mantiene en alerta a las autoridades y organismos de derechos humanos.
La Defensoría del Pueblo mantiene un monitoreo crítico sobre el orden público en el municipio, advirtiendo sobre el deterioro de las condiciones de seguridad y los riesgos que enfrentan las comunidades.